“Cuánto miran los ojos”
Exposición de Javiera Marambio del Pino
Santiago, 1983. Licenciada en Artes Visuales y Pedagogía en Educación media en la Universidad Finis Térrea. Obtiene un diplomado en Crítica y Teoría de las Artes Visuales en la Universidad Católica. Actualmente trabaja en el área de gestión cultural y cursa un Magíster en Historia del Arte en la Universidad Adolfo Ibáñez.
Estrategia Visual: Lo que nutre el arte es la vida: el arte a su vez, nutre la vida. La pintura es un producto de lo observado y lo vivido. De la vida diaria y sus historias. El sentido de mi obra radica en la palabra, en el color, los recuerdos y el gesto. Todo me habla, todo es materia de pensamiento y de creación. La vocación humanista del arte, es algo que me identifica. En todas mis obras, he tratado la figura humana y el retrato como elementos principales de estudio. Además el tratamiento de la línea y el experimento constante de cromatismos que dialogan con los fondos planos. Mis pinturas son intuitivas y fortuitas. “Toda creación es gestada por su tiempo, muchas veces gesta nuestras propias sensaciones.” (Vassily Kandinsky, “Lo Espiritual en el arte”.)
La exposición: este trabajo corresponde a una indagación plástica, visual y estética que aparece desde lo profundo y lo honesto, sin mayores pretensiones. Me interesa retratar el hombre en sus infinitas posibilidades, colores y soportes. La mirada, particularmente los ojos, aparecen como un elemento principal en personajes que dialogan entre si.
Las pinturas, dibujos y acuarelas presentadas en esta exposición responden a una expresión sensorial en cuya esencia esta en el ejercicio del color como elemento principal, la forma, la luminosidad, el trazo y la textura. Aparece aquí la técnica del acrílico y el collage, aplicado con papel volantín de colores. Las infinitas posibilidades de capas de color que me permiten trabajar este material acrílico, se unen al uso de diversos elementos complementarios como el carboncillo, la tinta, el grafito y el pastel graso.
Se incluyen en esta muestra ciertos elementos que dan cuenta del proceso creativo, donde exploré no sólo el rostro, sino también órganos del cuerpo humano, particularmente el corazón. Este último es considerado por su rol como motor principal del cuerpo, pero también, (en lenguaje metafórico), como centro de las emociones y sentimientos.
Esta muestra y su nombre, de manera fluida se enlazan al continuo y transparente sentido que le doy a mi obra, que a partir de lo que veo y percibo a diario, pone a la vida como materia de creación e inspiración.

