Monólogo incluido en “Redoble fúnebre para lobos y corderos” del dramaturgo chileno Juan Radrigán.
Una mujer que deambula por las calles de Santiago, una tarde se encuentra con un tarro de basura y decide contarle recuerdos de su vida. Con cierta picardía y al mismo tiempo desesperanza le habla del hombre que ama, Aliro; le cuenta sus angustias, sus miedos, sus tristezas, convirtiendo a ese tarro en su único amigo y compañero.
Ficha Técnica
Dramaturgia: Juán Radrigán
Dirección: Lixandra Merced Cotté
Actuación: Catalina González
Diseño integral: Andrés Sanhueza
Diseño de iluminación: Felipe Pino
Producción: Compañía “Teatro Habitante”
Duración: 45 minutos.
Detalle: Facebook.

