“La exposición pendiente 1973-2015. Orozco, Rivera, Siqueiros”

La importante muestra de artistas mexicanos que no se inauguró en septiembre de 1973.

“La ruta a México es: Antofagasta, Lima, Panamá, México y escala técnica en esos lugares. Comuníquenlo al canciller Rabasa y díganle que cruce los dedos”

El texto corresponde a un telegrama enviado en septiembre de 1973 por Gonzalo Martínez Corbalá, embajador de México en Chile, antes de subir al avión que lo trasladó a su país junto a 180 obras de la exposición que se suspendió antes de su inauguración programada para el 13 de septiembre de 1973, en el Museo Nacional de Bellas Artes de Chile. Junto a él viajaban los familiares del presidente Salvador Allende.

La cancelación de la exposición se produjo en medio de la convulsión del golpe militar y sin que muchos se enteraran. La muestra Orozco Rivera Siqueiros. Pintura Mexicana presentaría al público chileno una de las colecciones de arte moderno más importantes del continente. Cuarenta y dos años después y para celebrar el 25° aniversario del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre México y Chile, ambos gobiernos han realizado un esfuerzo conjunto para reeditar esta muestra con una selección de las 76 obras originales y pertenecientes al Museo de Arte Carrillo Gil.

Las pinturas originalmente de propiedad del coleccionista de arte mexicano Álvar Carrillo Gil, fueron donadas al Estado mexicano en 1972, tras lo cual comenzó una serie de exposiciones itinerantes a nivel mundial, siendo Santiago de Chile el primer destino escogido para ello.

Las gestiones del museógrafo y comisario de exposiciones mexicano Fernando Gamboa, y del entonces director del Museo Nacional de Bellas Artes, Nemesio Antúnez permitieron el regreso de las obras a su país de origen.
Junto a las obras se exhibirán testimonios de puño y letra de Fernando Gamboa, quien vivió el golpe de Estado y los hitos que le sucedieron mientras se hospedaba en el Hotel Carrera, frente a La Moneda. Gamboa describió a Antúnez como “el prototipo de la amistad, de la decencia, y del artista e intelectual humanista chileno… El estilo del Museo”.

Sobre la relevancia del contexto histórico de la muestra La exposición pendiente 1973 – 2015. Orozco, Rivera y Siqueiros, el director del Museo Nacional de Bellas Artes, Roberto Farriol, señala: “esta exposición, junto con presentar obras valiosísimas de los tres maestros muralistas, es también un ejercicio de relectura de estas mismas desde una visión crítica. Por ello, y con el objetivo de contextualizar un momento histórico de incuestionable importancia, se ha trabajado en la investigación y documentación entre ambas instituciones, a cargo de Carlos Palacios, curador del Museo de Arte Carrillo Gil y en forma colaborativa, con Gloria Cortés, curadora del Museo Nacional de Bellas Artes”

Según Ángel Cabeza, director Dibam “la obra de estos tres artistas es parte del patrimonio artístico latinoamericano, y es en ese contexto que el gobierno de Chile, a través de sus instituciones involucradas, asume esta verdadera deuda cultural de más de cuarenta años con Chile y también con México. Esta exposición es muy importante, en tanto retoma una fluida relación cultural que se vio violentamente interrumpida”.

La exposición

La exhibición se realizará en el primer piso del MNBA, en los mismos espacios que Antúnez y Gamboa destinaron a la muestra original, utilizándose en esta ocasión las rotondas de dichas salas como espacios para el despliegue de documentos y testimonios de época que dan cuenta de los esfuerzos realizados para realizar la muestra en 1973 y su retorno a salvo luego de la cancelación de su apertura.

Destaca entre las obras las pinturas cubistas El arquitecto (1915-1916) y Maternidad (1916) de Diego Rivera.
De José David Alfaro Siqueiros, se exhiben veintiuna obras, pinturas, litografías y croquis. Entre ellas Zapata, estudio para el mural del castillo de Chapultepec (1966), Torso femenino (1945) o el Retrato de José Clemente Orozco (1947). La relación de Siqueiros con Chile, está representada por los grabados realizados para ilustrar el Canto General de Pablo Neruda.

La selección más numerosa corresponde a cincuenta obras de José Clemente Orozco con óleos y grabados previos a los murales de gran contenido político. Entre ellas se aprecian obras emblemáticas como El fusilado (1926-28), El réquiem (1928), Pancho Villa (1931), Cristo destruye su cruz (1943) o Los teules IV (1947).

Desde el 20 de noviembre 2015 hasta el 21 de febrero de 2016

Mala Memoria Ilustración

Las 24 ilustraciones seleccionadas y ganadoras del concurso de Mala Memoria 2015, son las que conforman esta exposición compuesta por trabajos realizados por jóvenes de 18 a 25 años, en el que se les invitaba a ilustrar un hecho de violación a los derechos humanos, o demanda ciudadana ocurrido entre 1973 a 1990.

Esta muestra es un reconocimiento a los nuevos talentos artísticos de la ilustración, los que al reproducir un hecho histórico relevante, ayudan a construir la gran memoria que se debe preservar para continuar fortaleciendo la voluntad nacional para que Nunca Más se repitan hechos que afecten la dignidad del ser humano.

SOBRE MALA MEMORIA II

Mala Memoria II es una invitación al reconocimiento de nuevos talentos artísticos que, a través de la ilustración, reproduzcan un hecho histórico que les parezca relevante para continuar construyendo la gran memoria que se debe preservar. La idea de este proyecto es incentivar a que los jóvenes creen sus propias ilustraciones y así continuar fortaleciendo la voluntad nacional para que Nunca Más se repitan hechos que afecten la dignidad del ser humano. Para ello, el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos ha convocado a Alberto Montt Mala imagen ilustrador, quienes pondrán a disposición del concurso todo su profesionalismo y experiencia. La alianza con Balmaceda Arte Joven permitirá difundir el concurso a nivel nacional, de modo que jóvenes de diversas regiones puedan participar enviando sus trabajos.

NOTA: Durante los meses de enero y febrero, el horario para visitar la exposición es de 10 a 20 horas.

“Paisaje obtejual”

Cordillera de los Andes, Depresión Intermedia, Cordillera de la Costa y Planicies Costeras serán  algunas de las morfologías de nuestro país que recorrerán la Sala Gasco con Paisaje Objetual, la muestra creada por Francisca Eluchans que estará abierta desde el 10 de diciembre al 12 de febrero en Santo Domingo 1061.

Atraída por el relieve, por la materia y por los volúmenes de la geografía, la joven expositora (31) recorre tanto zonas áridas y rocosas como  otras húmedas y orgánicas registrando cada rincón de Chile con su cámara fotográfica. Francisca se detiene en la materia y en los colores; recolecta las piedras del lugar y extrae -cuan souvenir o recuerdos del lugar- materiales naturales que más tarde serán encapsulados.

De esta forma, a partir de la fotografía, construye esculturas geográficas sacadas de sus recorridos, principalmente de la montaña, para luego instalarlas dentro de cajas de espejos permitiéndole  jugar con los reflejos y proyecciones del paisaje.

El Giro de Eluchans

La artista llega a esta muestra con nuevas propuestas: “La  idea es congelar pequeños fragmentos de paisajes y de objetualizarlos por medio de la escultura geográfica”, señala.

“Esta exposición significa un cambio en mi obra. Por primera vez, incluyo nuevos materiales -como el espejo- y estrategias de trabajo. Formalmente mi obra tiene un giro. En la muestra destacan diálogos y tensiones entre lo natural y artificial, lo material y lo ilusorio, la imagen y el objeto. Y se propone que el paisaje es ante todo una idea, una proyección mental que deseamos materializar y conservar”, explica.

La exhibición está conformada por dos instalaciones: La Sala Oriente nos invita a disfrutar de Paisaje Flotante, que consiste en un gran móvil (5 mts largo  x 2 mts de ancho x 4 mts de alto.) de un nuevo paisaje que reúne  150 fotografías colgantes atadas a pequeñas piedras que le dan peso, caída y movimiento y que, en una suerte de mosaico, al reunirse constituyen un paisaje. Cada imagen lleva una piedra colgada recogida en el lugar de origen de la fotografía. Es en este móvil donde la artista crea un diálogo entre lo natural (piedras) y lo artificial (fotografías).

Interesante es recorrer el móvil  en 360 grados, ya que las imágenes van por los dos lados. “Esta obra estará en constante movimiento al estar colgada. De esta forma, el espectador deberá recorrer toda la sala para obtener todas las vistas”, añade Eluchans.

La otra instalación expuesta en la Sala Poniente es una abstracción de un contorno natural representada por una estructura de madera (3 mts. de largo x 2,20 mts. de alto x 1,22 mts de ancho) que hace referencia a la topografía de Chile. Se basa en los extremos relieves de la geografía: Cordillera de los Andes, Depresión Intermedia, Cordillera de la Costa y Planicies Costeras pasan a ser los protagonistas de esta instalación.

La exposición también incluye  5 cajas de espejos: 3 cajas de 100 cm x 100 cm x 30 cm. /1 caja de 140 cm x 60 cm x 30 cm. /1 caja con luz de 100 cm x 50 cm x 30 cm. La quinta caja recrea un espejo infinito.

“La muestra  está pensada para que el espectador pueda participar de forma activa. Las vistas de los espejos van cambiando de acuerdo a la posición del espectador frente a la obra. Por lo tanto será necesario moverse para descubrir nuevas proyecciones”, señala la artista.

Paisaje Objetual es producto de un largo e intenso trabajo de un año, un trabajo más maduro y completo dice la artista y el inicio –sin duda- de una nueva etapa en mi obra”, añade.

PAISAJE OBJETUAL

Sala Gasco Arte Contemporáneo

Santo Domingo 1061 (Metro Plaza de Armas) Santiago.

Desde el 10 de diciembre al 12 de febrero de 2016

Lunes a Viernes de 9:00 a 17:00 hrs.

Proyecto acogido a la LEY DE DONACIONES CULTURALES

“La exposición pendiente 1973-2015. Orozco, Rivera, Siqueiros”

La importante muestra de artistas mexicanos que no se inauguró en septiembre de 1973.

“La ruta a México es: Antofagasta, Lima, Panamá, México y escala técnica en esos lugares. Comuníquenlo al canciller Rabasa y díganle que cruce los dedos”

El texto corresponde a un telegrama enviado en septiembre de 1973 por Gonzalo Martínez Corbalá, embajador de México en Chile, antes de subir al avión que lo trasladó a su país junto a 180 obras de la exposición que se suspendió antes de su inauguración programada para el 13 de septiembre de 1973, en el Museo Nacional de Bellas Artes de Chile. Junto a él viajaban los familiares del presidente Salvador Allende.

La cancelación de la exposición se produjo en medio de la convulsión del golpe militar y sin que muchos se enteraran. La muestra Orozco Rivera Siqueiros. Pintura Mexicana presentaría al público chileno una de las colecciones de arte moderno más importantes del continente. Cuarenta y dos años después y para celebrar el 25° aniversario del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre México y Chile, ambos gobiernos han realizado un esfuerzo conjunto para reeditar esta muestra con una selección de las 76 obras originales y pertenecientes al Museo de Arte Carrillo Gil.

Las pinturas originalmente de propiedad del coleccionista de arte mexicano Álvar Carrillo Gil, fueron donadas al Estado mexicano en 1972, tras lo cual comenzó una serie de exposiciones itinerantes a nivel mundial, siendo Santiago de Chile el primer destino escogido para ello.

Las gestiones del museógrafo y comisario de exposiciones mexicano Fernando Gamboa, y del entonces director del Museo Nacional de Bellas Artes, Nemesio Antúnez permitieron el regreso de las obras a su país de origen.
Junto a las obras se exhibirán testimonios de puño y letra de Fernando Gamboa, quien vivió el golpe de Estado y los hitos que le sucedieron mientras se hospedaba en el Hotel Carrera, frente a La Moneda. Gamboa describió a Antúnez como “el prototipo de la amistad, de la decencia, y del artista e intelectual humanista chileno… El estilo del Museo”.

Sobre la relevancia del contexto histórico de la muestra La exposición pendiente 1973 – 2015. Orozco, Rivera y Siqueiros, el director del Museo Nacional de Bellas Artes, Roberto Farriol, señala: “esta exposición, junto con presentar obras valiosísimas de los tres maestros muralistas, es también un ejercicio de relectura de estas mismas desde una visión crítica. Por ello, y con el objetivo de contextualizar un momento histórico de incuestionable importancia, se ha trabajado en la investigación y documentación entre ambas instituciones, a cargo de Carlos Palacios, curador del Museo de Arte Carrillo Gil y en forma colaborativa, con Gloria Cortés, curadora del Museo Nacional de Bellas Artes”

Según Ángel Cabeza, director Dibam “la obra de estos tres artistas es parte del patrimonio artístico latinoamericano, y es en ese contexto que el gobierno de Chile, a través de sus instituciones involucradas, asume esta verdadera deuda cultural de más de cuarenta años con Chile y también con México. Esta exposición es muy importante, en tanto retoma una fluida relación cultural que se vio violentamente interrumpida”.

La exposición

La exhibición se realizará en el primer piso del MNBA, en los mismos espacios que Antúnez y Gamboa destinaron a la muestra original, utilizándose en esta ocasión las rotondas de dichas salas como espacios para el despliegue de documentos y testimonios de época que dan cuenta de los esfuerzos realizados para realizar la muestra en 1973 y su retorno a salvo luego de la cancelación de su apertura.

Destaca entre las obras las pinturas cubistas El arquitecto (1915-1916) y Maternidad (1916) de Diego Rivera.
De José David Alfaro Siqueiros, se exhiben veintiuna obras, pinturas, litografías y croquis. Entre ellas Zapata, estudio para el mural del castillo de Chapultepec (1966), Torso femenino (1945) o el Retrato de José Clemente Orozco (1947). La relación de Siqueiros con Chile, está representada por los grabados realizados para ilustrar el Canto General de Pablo Neruda.

La selección más numerosa corresponde a cincuenta obras de José Clemente Orozco con óleos y grabados previos a los murales de gran contenido político. Entre ellas se aprecian obras emblemáticas como El fusilado (1926-28), El réquiem (1928), Pancho Villa (1931), Cristo destruye su cruz (1943) o Los teules IV (1947).

Desde el 20 de noviembre 2015 hasta el 21 de febrero de 2016

“La exposición pendiente 1973-2015. Orozco, Rivera, Siqueiros”

La importante muestra de artistas mexicanos que no se inauguró en septiembre de 1973.

“La ruta a México es: Antofagasta, Lima, Panamá, México y escala técnica en esos lugares. Comuníquenlo al canciller Rabasa y díganle que cruce los dedos”

El texto corresponde a un telegrama enviado en septiembre de 1973 por Gonzalo Martínez Corbalá, embajador de México en Chile, antes de subir al avión que lo trasladó a su país junto a 180 obras de la exposición que se suspendió antes de su inauguración programada para el 13 de septiembre de 1973, en el Museo Nacional de Bellas Artes de Chile. Junto a él viajaban los familiares del presidente Salvador Allende.

La cancelación de la exposición se produjo en medio de la convulsión del golpe militar y sin que muchos se enteraran. La muestra Orozco Rivera Siqueiros. Pintura Mexicana presentaría al público chileno una de las colecciones de arte moderno más importantes del continente. Cuarenta y dos años después y para celebrar el 25° aniversario del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre México y Chile, ambos gobiernos han realizado un esfuerzo conjunto para reeditar esta muestra con una selección de las 76 obras originales y pertenecientes al Museo de Arte Carrillo Gil.

Las pinturas originalmente de propiedad del coleccionista de arte mexicano Álvar Carrillo Gil, fueron donadas al Estado mexicano en 1972, tras lo cual comenzó una serie de exposiciones itinerantes a nivel mundial, siendo Santiago de Chile el primer destino escogido para ello.

Las gestiones del museógrafo y comisario de exposiciones mexicano Fernando Gamboa, y del entonces director del Museo Nacional de Bellas Artes, Nemesio Antúnez permitieron el regreso de las obras a su país de origen.
Junto a las obras se exhibirán testimonios de puño y letra de Fernando Gamboa, quien vivió el golpe de Estado y los hitos que le sucedieron mientras se hospedaba en el Hotel Carrera, frente a La Moneda. Gamboa describió a Antúnez como “el prototipo de la amistad, de la decencia, y del artista e intelectual humanista chileno… El estilo del Museo”.

Sobre la relevancia del contexto histórico de la muestra La exposición pendiente 1973 – 2015. Orozco, Rivera y Siqueiros, el director del Museo Nacional de Bellas Artes, Roberto Farriol, señala: “esta exposición, junto con presentar obras valiosísimas de los tres maestros muralistas, es también un ejercicio de relectura de estas mismas desde una visión crítica. Por ello, y con el objetivo de contextualizar un momento histórico de incuestionable importancia, se ha trabajado en la investigación y documentación entre ambas instituciones, a cargo de Carlos Palacios, curador del Museo de Arte Carrillo Gil y en forma colaborativa, con Gloria Cortés, curadora del Museo Nacional de Bellas Artes”

Según Ángel Cabeza, director Dibam “la obra de estos tres artistas es parte del patrimonio artístico latinoamericano, y es en ese contexto que el gobierno de Chile, a través de sus instituciones involucradas, asume esta verdadera deuda cultural de más de cuarenta años con Chile y también con México. Esta exposición es muy importante, en tanto retoma una fluida relación cultural que se vio violentamente interrumpida”.

La exposición

La exhibición se realizará en el primer piso del MNBA, en los mismos espacios que Antúnez y Gamboa destinaron a la muestra original, utilizándose en esta ocasión las rotondas de dichas salas como espacios para el despliegue de documentos y testimonios de época que dan cuenta de los esfuerzos realizados para realizar la muestra en 1973 y su retorno a salvo luego de la cancelación de su apertura.

Destaca entre las obras las pinturas cubistas El arquitecto (1915-1916) y Maternidad (1916) de Diego Rivera.
De José David Alfaro Siqueiros, se exhiben veintiuna obras, pinturas, litografías y croquis. Entre ellas Zapata, estudio para el mural del castillo de Chapultepec (1966), Torso femenino (1945) o el Retrato de José Clemente Orozco (1947). La relación de Siqueiros con Chile, está representada por los grabados realizados para ilustrar el Canto General de Pablo Neruda.

La selección más numerosa corresponde a cincuenta obras de José Clemente Orozco con óleos y grabados previos a los murales de gran contenido político. Entre ellas se aprecian obras emblemáticas como El fusilado (1926-28), El réquiem (1928), Pancho Villa (1931), Cristo destruye su cruz (1943) o Los teules IV (1947).

Desde el 20 de noviembre 2015 hasta el 21 de febrero de 2016

“La exposición pendiente 1973-2015. Orozco, Rivera, Siqueiros”

La importante muestra de artistas mexicanos que no se inauguró en septiembre de 1973.

“La ruta a México es: Antofagasta, Lima, Panamá, México y escala técnica en esos lugares. Comuníquenlo al canciller Rabasa y díganle que cruce los dedos”

El texto corresponde a un telegrama enviado en septiembre de 1973 por Gonzalo Martínez Corbalá, embajador de México en Chile, antes de subir al avión que lo trasladó a su país junto a 180 obras de la exposición que se suspendió antes de su inauguración programada para el 13 de septiembre de 1973, en el Museo Nacional de Bellas Artes de Chile. Junto a él viajaban los familiares del presidente Salvador Allende.

La cancelación de la exposición se produjo en medio de la convulsión del golpe militar y sin que muchos se enteraran. La muestra Orozco Rivera Siqueiros. Pintura Mexicana presentaría al público chileno una de las colecciones de arte moderno más importantes del continente. Cuarenta y dos años después y para celebrar el 25° aniversario del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre México y Chile, ambos gobiernos han realizado un esfuerzo conjunto para reeditar esta muestra con una selección de las 76 obras originales y pertenecientes al Museo de Arte Carrillo Gil.

Las pinturas originalmente de propiedad del coleccionista de arte mexicano Álvar Carrillo Gil, fueron donadas al Estado mexicano en 1972, tras lo cual comenzó una serie de exposiciones itinerantes a nivel mundial, siendo Santiago de Chile el primer destino escogido para ello.

Las gestiones del museógrafo y comisario de exposiciones mexicano Fernando Gamboa, y del entonces director del Museo Nacional de Bellas Artes, Nemesio Antúnez permitieron el regreso de las obras a su país de origen.
Junto a las obras se exhibirán testimonios de puño y letra de Fernando Gamboa, quien vivió el golpe de Estado y los hitos que le sucedieron mientras se hospedaba en el Hotel Carrera, frente a La Moneda. Gamboa describió a Antúnez como “el prototipo de la amistad, de la decencia, y del artista e intelectual humanista chileno… El estilo del Museo”.

Sobre la relevancia del contexto histórico de la muestra La exposición pendiente 1973 – 2015. Orozco, Rivera y Siqueiros, el director del Museo Nacional de Bellas Artes, Roberto Farriol, señala: “esta exposición, junto con presentar obras valiosísimas de los tres maestros muralistas, es también un ejercicio de relectura de estas mismas desde una visión crítica. Por ello, y con el objetivo de contextualizar un momento histórico de incuestionable importancia, se ha trabajado en la investigación y documentación entre ambas instituciones, a cargo de Carlos Palacios, curador del Museo de Arte Carrillo Gil y en forma colaborativa, con Gloria Cortés, curadora del Museo Nacional de Bellas Artes”

Según Ángel Cabeza, director Dibam “la obra de estos tres artistas es parte del patrimonio artístico latinoamericano, y es en ese contexto que el gobierno de Chile, a través de sus instituciones involucradas, asume esta verdadera deuda cultural de más de cuarenta años con Chile y también con México. Esta exposición es muy importante, en tanto retoma una fluida relación cultural que se vio violentamente interrumpida”.

La exposición

La exhibición se realizará en el primer piso del MNBA, en los mismos espacios que Antúnez y Gamboa destinaron a la muestra original, utilizándose en esta ocasión las rotondas de dichas salas como espacios para el despliegue de documentos y testimonios de época que dan cuenta de los esfuerzos realizados para realizar la muestra en 1973 y su retorno a salvo luego de la cancelación de su apertura.

Destaca entre las obras las pinturas cubistas El arquitecto (1915-1916) y Maternidad (1916) de Diego Rivera.
De José David Alfaro Siqueiros, se exhiben veintiuna obras, pinturas, litografías y croquis. Entre ellas Zapata, estudio para el mural del castillo de Chapultepec (1966), Torso femenino (1945) o el Retrato de José Clemente Orozco (1947). La relación de Siqueiros con Chile, está representada por los grabados realizados para ilustrar el Canto General de Pablo Neruda.

La selección más numerosa corresponde a cincuenta obras de José Clemente Orozco con óleos y grabados previos a los murales de gran contenido político. Entre ellas se aprecian obras emblemáticas como El fusilado (1926-28), El réquiem (1928), Pancho Villa (1931), Cristo destruye su cruz (1943) o Los teules IV (1947).

Desde el 20 de noviembre 2015 hasta el 21 de febrero de 2016

“La exposición pendiente 1973-2015. Orozco, Rivera, Siqueiros”

La importante muestra de artistas mexicanos que no se inauguró en septiembre de 1973.

“La ruta a México es: Antofagasta, Lima, Panamá, México y escala técnica en esos lugares. Comuníquenlo al canciller Rabasa y díganle que cruce los dedos”

El texto corresponde a un telegrama enviado en septiembre de 1973 por Gonzalo Martínez Corbalá, embajador de México en Chile, antes de subir al avión que lo trasladó a su país junto a 180 obras de la exposición que se suspendió antes de su inauguración programada para el 13 de septiembre de 1973, en el Museo Nacional de Bellas Artes de Chile. Junto a él viajaban los familiares del presidente Salvador Allende.

La cancelación de la exposición se produjo en medio de la convulsión del golpe militar y sin que muchos se enteraran. La muestra Orozco Rivera Siqueiros. Pintura Mexicana presentaría al público chileno una de las colecciones de arte moderno más importantes del continente. Cuarenta y dos años después y para celebrar el 25° aniversario del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre México y Chile, ambos gobiernos han realizado un esfuerzo conjunto para reeditar esta muestra con una selección de las 76 obras originales y pertenecientes al Museo de Arte Carrillo Gil.

Las pinturas originalmente de propiedad del coleccionista de arte mexicano Álvar Carrillo Gil, fueron donadas al Estado mexicano en 1972, tras lo cual comenzó una serie de exposiciones itinerantes a nivel mundial, siendo Santiago de Chile el primer destino escogido para ello.

Las gestiones del museógrafo y comisario de exposiciones mexicano Fernando Gamboa, y del entonces director del Museo Nacional de Bellas Artes, Nemesio Antúnez permitieron el regreso de las obras a su país de origen.
Junto a las obras se exhibirán testimonios de puño y letra de Fernando Gamboa, quien vivió el golpe de Estado y los hitos que le sucedieron mientras se hospedaba en el Hotel Carrera, frente a La Moneda. Gamboa describió a Antúnez como “el prototipo de la amistad, de la decencia, y del artista e intelectual humanista chileno… El estilo del Museo”.

Sobre la relevancia del contexto histórico de la muestra La exposición pendiente 1973 – 2015. Orozco, Rivera y Siqueiros, el director del Museo Nacional de Bellas Artes, Roberto Farriol, señala: “esta exposición, junto con presentar obras valiosísimas de los tres maestros muralistas, es también un ejercicio de relectura de estas mismas desde una visión crítica. Por ello, y con el objetivo de contextualizar un momento histórico de incuestionable importancia, se ha trabajado en la investigación y documentación entre ambas instituciones, a cargo de Carlos Palacios, curador del Museo de Arte Carrillo Gil y en forma colaborativa, con Gloria Cortés, curadora del Museo Nacional de Bellas Artes”

Según Ángel Cabeza, director Dibam “la obra de estos tres artistas es parte del patrimonio artístico latinoamericano, y es en ese contexto que el gobierno de Chile, a través de sus instituciones involucradas, asume esta verdadera deuda cultural de más de cuarenta años con Chile y también con México. Esta exposición es muy importante, en tanto retoma una fluida relación cultural que se vio violentamente interrumpida”.

La exposición

La exhibición se realizará en el primer piso del MNBA, en los mismos espacios que Antúnez y Gamboa destinaron a la muestra original, utilizándose en esta ocasión las rotondas de dichas salas como espacios para el despliegue de documentos y testimonios de época que dan cuenta de los esfuerzos realizados para realizar la muestra en 1973 y su retorno a salvo luego de la cancelación de su apertura.

Destaca entre las obras las pinturas cubistas El arquitecto (1915-1916) y Maternidad (1916) de Diego Rivera.
De José David Alfaro Siqueiros, se exhiben veintiuna obras, pinturas, litografías y croquis. Entre ellas Zapata, estudio para el mural del castillo de Chapultepec (1966), Torso femenino (1945) o el Retrato de José Clemente Orozco (1947). La relación de Siqueiros con Chile, está representada por los grabados realizados para ilustrar el Canto General de Pablo Neruda.

La selección más numerosa corresponde a cincuenta obras de José Clemente Orozco con óleos y grabados previos a los murales de gran contenido político. Entre ellas se aprecian obras emblemáticas como El fusilado (1926-28), El réquiem (1928), Pancho Villa (1931), Cristo destruye su cruz (1943) o Los teules IV (1947).

Desde el 20 de noviembre 2015 hasta el 21 de febrero de 2016

“La exposición pendiente 1973-2015. Orozco, Rivera, Siqueiros”

La importante muestra de artistas mexicanos que no se inauguró en septiembre de 1973.

“La ruta a México es: Antofagasta, Lima, Panamá, México y escala técnica en esos lugares. Comuníquenlo al canciller Rabasa y díganle que cruce los dedos”

El texto corresponde a un telegrama enviado en septiembre de 1973 por Gonzalo Martínez Corbalá, embajador de México en Chile, antes de subir al avión que lo trasladó a su país junto a 180 obras de la exposición que se suspendió antes de su inauguración programada para el 13 de septiembre de 1973, en el Museo Nacional de Bellas Artes de Chile. Junto a él viajaban los familiares del presidente Salvador Allende.

La cancelación de la exposición se produjo en medio de la convulsión del golpe militar y sin que muchos se enteraran. La muestra Orozco Rivera Siqueiros. Pintura Mexicana presentaría al público chileno una de las colecciones de arte moderno más importantes del continente. Cuarenta y dos años después y para celebrar el 25° aniversario del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre México y Chile, ambos gobiernos han realizado un esfuerzo conjunto para reeditar esta muestra con una selección de las 76 obras originales y pertenecientes al Museo de Arte Carrillo Gil.

Las pinturas originalmente de propiedad del coleccionista de arte mexicano Álvar Carrillo Gil, fueron donadas al Estado mexicano en 1972, tras lo cual comenzó una serie de exposiciones itinerantes a nivel mundial, siendo Santiago de Chile el primer destino escogido para ello.

Las gestiones del museógrafo y comisario de exposiciones mexicano Fernando Gamboa, y del entonces director del Museo Nacional de Bellas Artes, Nemesio Antúnez permitieron el regreso de las obras a su país de origen.
Junto a las obras se exhibirán testimonios de puño y letra de Fernando Gamboa, quien vivió el golpe de Estado y los hitos que le sucedieron mientras se hospedaba en el Hotel Carrera, frente a La Moneda. Gamboa describió a Antúnez como “el prototipo de la amistad, de la decencia, y del artista e intelectual humanista chileno… El estilo del Museo”.

Sobre la relevancia del contexto histórico de la muestra La exposición pendiente 1973 – 2015. Orozco, Rivera y Siqueiros, el director del Museo Nacional de Bellas Artes, Roberto Farriol, señala: “esta exposición, junto con presentar obras valiosísimas de los tres maestros muralistas, es también un ejercicio de relectura de estas mismas desde una visión crítica. Por ello, y con el objetivo de contextualizar un momento histórico de incuestionable importancia, se ha trabajado en la investigación y documentación entre ambas instituciones, a cargo de Carlos Palacios, curador del Museo de Arte Carrillo Gil y en forma colaborativa, con Gloria Cortés, curadora del Museo Nacional de Bellas Artes”

Según Ángel Cabeza, director Dibam “la obra de estos tres artistas es parte del patrimonio artístico latinoamericano, y es en ese contexto que el gobierno de Chile, a través de sus instituciones involucradas, asume esta verdadera deuda cultural de más de cuarenta años con Chile y también con México. Esta exposición es muy importante, en tanto retoma una fluida relación cultural que se vio violentamente interrumpida”.

La exposición

La exhibición se realizará en el primer piso del MNBA, en los mismos espacios que Antúnez y Gamboa destinaron a la muestra original, utilizándose en esta ocasión las rotondas de dichas salas como espacios para el despliegue de documentos y testimonios de época que dan cuenta de los esfuerzos realizados para realizar la muestra en 1973 y su retorno a salvo luego de la cancelación de su apertura.

Destaca entre las obras las pinturas cubistas El arquitecto (1915-1916) y Maternidad (1916) de Diego Rivera.
De José David Alfaro Siqueiros, se exhiben veintiuna obras, pinturas, litografías y croquis. Entre ellas Zapata, estudio para el mural del castillo de Chapultepec (1966), Torso femenino (1945) o el Retrato de José Clemente Orozco (1947). La relación de Siqueiros con Chile, está representada por los grabados realizados para ilustrar el Canto General de Pablo Neruda.

La selección más numerosa corresponde a cincuenta obras de José Clemente Orozco con óleos y grabados previos a los murales de gran contenido político. Entre ellas se aprecian obras emblemáticas como El fusilado (1926-28), El réquiem (1928), Pancho Villa (1931), Cristo destruye su cruz (1943) o Los teules IV (1947).

Desde el 20 de noviembre 2015 hasta el 21 de febrero de 2016

“La exposición pendiente 1973-2015. Orozco, Rivera, Siqueiros”

La importante muestra de artistas mexicanos que no se inauguró en septiembre de 1973.

“La ruta a México es: Antofagasta, Lima, Panamá, México y escala técnica en esos lugares. Comuníquenlo al canciller Rabasa y díganle que cruce los dedos”

El texto corresponde a un telegrama enviado en septiembre de 1973 por Gonzalo Martínez Corbalá, embajador de México en Chile, antes de subir al avión que lo trasladó a su país junto a 180 obras de la exposición que se suspendió antes de su inauguración programada para el 13 de septiembre de 1973, en el Museo Nacional de Bellas Artes de Chile. Junto a él viajaban los familiares del presidente Salvador Allende.

La cancelación de la exposición se produjo en medio de la convulsión del golpe militar y sin que muchos se enteraran. La muestra Orozco Rivera Siqueiros. Pintura Mexicana presentaría al público chileno una de las colecciones de arte moderno más importantes del continente. Cuarenta y dos años después y para celebrar el 25° aniversario del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre México y Chile, ambos gobiernos han realizado un esfuerzo conjunto para reeditar esta muestra con una selección de las 76 obras originales y pertenecientes al Museo de Arte Carrillo Gil.

Las pinturas originalmente de propiedad del coleccionista de arte mexicano Álvar Carrillo Gil, fueron donadas al Estado mexicano en 1972, tras lo cual comenzó una serie de exposiciones itinerantes a nivel mundial, siendo Santiago de Chile el primer destino escogido para ello.

Las gestiones del museógrafo y comisario de exposiciones mexicano Fernando Gamboa, y del entonces director del Museo Nacional de Bellas Artes, Nemesio Antúnez permitieron el regreso de las obras a su país de origen.
Junto a las obras se exhibirán testimonios de puño y letra de Fernando Gamboa, quien vivió el golpe de Estado y los hitos que le sucedieron mientras se hospedaba en el Hotel Carrera, frente a La Moneda. Gamboa describió a Antúnez como “el prototipo de la amistad, de la decencia, y del artista e intelectual humanista chileno… El estilo del Museo”.

Sobre la relevancia del contexto histórico de la muestra La exposición pendiente 1973 – 2015. Orozco, Rivera y Siqueiros, el director del Museo Nacional de Bellas Artes, Roberto Farriol, señala: “esta exposición, junto con presentar obras valiosísimas de los tres maestros muralistas, es también un ejercicio de relectura de estas mismas desde una visión crítica. Por ello, y con el objetivo de contextualizar un momento histórico de incuestionable importancia, se ha trabajado en la investigación y documentación entre ambas instituciones, a cargo de Carlos Palacios, curador del Museo de Arte Carrillo Gil y en forma colaborativa, con Gloria Cortés, curadora del Museo Nacional de Bellas Artes”

Según Ángel Cabeza, director Dibam “la obra de estos tres artistas es parte del patrimonio artístico latinoamericano, y es en ese contexto que el gobierno de Chile, a través de sus instituciones involucradas, asume esta verdadera deuda cultural de más de cuarenta años con Chile y también con México. Esta exposición es muy importante, en tanto retoma una fluida relación cultural que se vio violentamente interrumpida”.

La exposición

La exhibición se realizará en el primer piso del MNBA, en los mismos espacios que Antúnez y Gamboa destinaron a la muestra original, utilizándose en esta ocasión las rotondas de dichas salas como espacios para el despliegue de documentos y testimonios de época que dan cuenta de los esfuerzos realizados para realizar la muestra en 1973 y su retorno a salvo luego de la cancelación de su apertura.

Destaca entre las obras las pinturas cubistas El arquitecto (1915-1916) y Maternidad (1916) de Diego Rivera.
De José David Alfaro Siqueiros, se exhiben veintiuna obras, pinturas, litografías y croquis. Entre ellas Zapata, estudio para el mural del castillo de Chapultepec (1966), Torso femenino (1945) o el Retrato de José Clemente Orozco (1947). La relación de Siqueiros con Chile, está representada por los grabados realizados para ilustrar el Canto General de Pablo Neruda.

La selección más numerosa corresponde a cincuenta obras de José Clemente Orozco con óleos y grabados previos a los murales de gran contenido político. Entre ellas se aprecian obras emblemáticas como El fusilado (1926-28), El réquiem (1928), Pancho Villa (1931), Cristo destruye su cruz (1943) o Los teules IV (1947).

Desde el 20 de noviembre 2015 hasta el 21 de febrero de 2016

“La exposición pendiente 1973-2015. Orozco, Rivera, Siqueiros”

La importante muestra de artistas mexicanos que no se inauguró en septiembre de 1973.

“La ruta a México es: Antofagasta, Lima, Panamá, México y escala técnica en esos lugares. Comuníquenlo al canciller Rabasa y díganle que cruce los dedos”

El texto corresponde a un telegrama enviado en septiembre de 1973 por Gonzalo Martínez Corbalá, embajador de México en Chile, antes de subir al avión que lo trasladó a su país junto a 180 obras de la exposición que se suspendió antes de su inauguración programada para el 13 de septiembre de 1973, en el Museo Nacional de Bellas Artes de Chile. Junto a él viajaban los familiares del presidente Salvador Allende.

La cancelación de la exposición se produjo en medio de la convulsión del golpe militar y sin que muchos se enteraran. La muestra Orozco Rivera Siqueiros. Pintura Mexicana presentaría al público chileno una de las colecciones de arte moderno más importantes del continente. Cuarenta y dos años después y para celebrar el 25° aniversario del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre México y Chile, ambos gobiernos han realizado un esfuerzo conjunto para reeditar esta muestra con una selección de las 76 obras originales y pertenecientes al Museo de Arte Carrillo Gil.

Las pinturas originalmente de propiedad del coleccionista de arte mexicano Álvar Carrillo Gil, fueron donadas al Estado mexicano en 1972, tras lo cual comenzó una serie de exposiciones itinerantes a nivel mundial, siendo Santiago de Chile el primer destino escogido para ello.

Las gestiones del museógrafo y comisario de exposiciones mexicano Fernando Gamboa, y del entonces director del Museo Nacional de Bellas Artes, Nemesio Antúnez permitieron el regreso de las obras a su país de origen.
Junto a las obras se exhibirán testimonios de puño y letra de Fernando Gamboa, quien vivió el golpe de Estado y los hitos que le sucedieron mientras se hospedaba en el Hotel Carrera, frente a La Moneda. Gamboa describió a Antúnez como “el prototipo de la amistad, de la decencia, y del artista e intelectual humanista chileno… El estilo del Museo”.

Sobre la relevancia del contexto histórico de la muestra La exposición pendiente 1973 – 2015. Orozco, Rivera y Siqueiros, el director del Museo Nacional de Bellas Artes, Roberto Farriol, señala: “esta exposición, junto con presentar obras valiosísimas de los tres maestros muralistas, es también un ejercicio de relectura de estas mismas desde una visión crítica. Por ello, y con el objetivo de contextualizar un momento histórico de incuestionable importancia, se ha trabajado en la investigación y documentación entre ambas instituciones, a cargo de Carlos Palacios, curador del Museo de Arte Carrillo Gil y en forma colaborativa, con Gloria Cortés, curadora del Museo Nacional de Bellas Artes”

Según Ángel Cabeza, director Dibam “la obra de estos tres artistas es parte del patrimonio artístico latinoamericano, y es en ese contexto que el gobierno de Chile, a través de sus instituciones involucradas, asume esta verdadera deuda cultural de más de cuarenta años con Chile y también con México. Esta exposición es muy importante, en tanto retoma una fluida relación cultural que se vio violentamente interrumpida”.

La exposición

La exhibición se realizará en el primer piso del MNBA, en los mismos espacios que Antúnez y Gamboa destinaron a la muestra original, utilizándose en esta ocasión las rotondas de dichas salas como espacios para el despliegue de documentos y testimonios de época que dan cuenta de los esfuerzos realizados para realizar la muestra en 1973 y su retorno a salvo luego de la cancelación de su apertura.

Destaca entre las obras las pinturas cubistas El arquitecto (1915-1916) y Maternidad (1916) de Diego Rivera.
De José David Alfaro Siqueiros, se exhiben veintiuna obras, pinturas, litografías y croquis. Entre ellas Zapata, estudio para el mural del castillo de Chapultepec (1966), Torso femenino (1945) o el Retrato de José Clemente Orozco (1947). La relación de Siqueiros con Chile, está representada por los grabados realizados para ilustrar el Canto General de Pablo Neruda.

La selección más numerosa corresponde a cincuenta obras de José Clemente Orozco con óleos y grabados previos a los murales de gran contenido político. Entre ellas se aprecian obras emblemáticas como El fusilado (1926-28), El réquiem (1928), Pancho Villa (1931), Cristo destruye su cruz (1943) o Los teules IV (1947).

Desde el 20 de noviembre 2015 hasta el 21 de febrero de 2016