“Tagleyana, Diario de un Fugitivo de Amazonas a New York”

28 ABRIL 2017
Galería KRAL
José Miguel Tagle
Master of Arts | The New York University

TAGLEYANA
Diario de un Fugitivo
de Amazonas a New York

José Miguel Tagle, apuesta por crear un espacio de inmersión sobre el Diario de Viaje.

La muestra comprende una selección de obras entre 1984 hasta el presente; que integra desde fotografía análoga, instalación y obras lumínicas.

http://vadb.org/people/jose-miguel-tagle
instagram.com/jmtartist

Los asistentes podrán degustar de Cerveza Die M Artesanal.

Galería KRAL
Emilio Vaisse #586, Providencia
Viernes 28 Abril | 19:00 hrs
Entrada Liberada

Organiza: Galería Kral
Auspician:
Agencia EB
Artístika Taller
Die M Cerveza natural
www.artistika.cl
www.cervezadiem.cl

“Voluntad de Ser: elucubraciones de la patria”

Este jueves 27 de abril dará inicio a la temporada de exposiciones en la Casa de la Cultura de San Miguel.

La primera exposición será “Voluntad de Ser: elucubraciones de la patria” de la artista Mabel Palavecino, con la curadoría de Carolina Hidalgo.

La inauguración, abierta a todo público, se realizará el 27 de abril a contar de las 19:00 en “La Cava” Fray Francisco Subercaseaux , Llano Subercaseaux 3519, San Miguel, y contará con la presentación en vivo del grupo Bordelestino.

La Casa de la Cultura de San Miguel está a cargo de la licenciada en Artes Visuales Cinthia González Maturana.

“De Papel Volantín”

Fotografías de Hans Scott Cárdenas.
Inauguración martes 18 de abril de 2017, 19:00 horas.
Martes 18 de abril al viernes 16 de junio de 2017.
Horario: Lunes a viernes, 9:00 a 19:00 hrs.
Sala Alpes 13. República 430. Barrio Universitario. Metro República.

De Papel Volantín

“Aquí te traigo escrito en un papel volantín un poema

que dice que quiero volverte a ver,

a ver sonreír…”

– Papel volantín, Edgar Malebrand.

Todo parte de los versos de una canción guitarreada a voz desordenada, por paseos por Santiago y por la decisión de formar familia a los pocos meses de iniciada una relación amorosa que nació después de un carnaval frente al mar celebrando a un santo de yeso.

Tras cinco meses de intensa relación recorriendo pasajes y paisajes acompañados de fotografías (al ser fotógrafos los implicados en la historia), llega la noticia de un embarazo múltiple (mellizos) y con ello, la idea de registrar en imágenes, distintos episodios de los días que se venían desde aquella prueba de embarazo realizada en un baño pasado a humo en una casita del sur.

Síntomas de desagrado, cambios de humor, muerte de un familiar, hospitalizaciones previas al parto, caminatas por la ciudad, luchas mentales por mantener la calma y no caer en el intento, hasta el parto prematuro de una niña y un niño y los días posteriores,  con los hijos internados en un hospital, incubadoras y ventilación mecánica, dan forma a lo que he llamado, por consecuencia de la canción que nos dio vida como pareja, la historia de mi vida en un papel volantín.

Hans Scott nace en Santiago en 1989. El año 2010 ingresa a la escuela de comunicaciones ALPES a estudiar la carrera de Fotografía Periodística. Aún cursando estudios, en agosto de 2011 comienza a colaborar en la destacada revista The Clinic, al mismo tiempo en que participaba de un taller de fotoperiodismo dictado por Walter Astrada en el Museo Nacional de Bellas Artes, finalizando con una exposición colectiva en el centro cultural Estación Mapocho. En junio del año 2012 realiza, junto a dos compañeros, la exposición “Primera Línea”, una retrospectiva del movimiento social que se reactivó el año 2011 con las demandas estudiantiles. El mismo año egresa de Alpes y comienza a trabajar como reportero gráfico en AgenciaUno hasta enero del año 2015, lugar donde se le encargaron coberturas como el festival internacional de la canción de Viña del Mar, el terremoto en Iquique el año 2014 y el mega incendio de Valparaíso el mismo año. Actualmente es colaborador del diario La Tercera y la revista Qué Pasa, al tiempo en que desarrolla proyectos fotográficos personales.

“A través de los ojos del pintor”

  • Viernes 20 de enero al domingo 16 de abril de 2017 / martes a domingo, 10:00 a 18:45 horas / Sala Chile Museo Nacional de Bellas Artes.

Cristales de sal, ramas, objetos encontrados, pinturas acrílicas y fotografías son los elementos que Raimundo Rubio utiliza para su exposición A través del ojo del pintor, propuesta con la que el artista chileno manifiesta una crítica a la destrucción de la naturaleza causada por la avaricia que conlleva el sistema capitalista.

Fue después de un viaje por el desierto de Atacama que el artista chileno Raimundo Rubio (1956), consideró utilizar los cristales de sal como material en sus instalaciones. La primera de ellas surgió en la ciudad donde reside, New York, a partir de un encargo de No Longer Empty (NLE), una organización sin fines de lucro, que organiza eventos culturales y programas educacionales en edificios desocupados. Desde ese entonces, Rubio desarrolló una línea de trabajo caracterizada por el despliegue de ramas y delgadas fibras desde pinturas acrílicas abstractas, algunas acompañadas de objetos encontrados como zapatos viejos, bisutería y piezas de computador o también elementos de la naturaleza como bichos, mariposas y flores. En esta especie de escenarios suspende delgados hilos que con paciencia y disciplina rocía más de 200 veces con agua salificada. Así, va formando cristales de sal condenados a la autodestrucción ante cualquier aumento de humedad que pueda ocurrir en el ambiente.

Por esta razón, un día comenzó a fotografiar sus instalaciones y captar la belleza de estos lienzos tridimensionales. Este registro le reveló su propio punto de vista, en el que persistía la forma de mirar de un pintor. Quedó maravillado por el potencial de estas imágenes que él define como metáforas de uno relato del Antiguo Testamento. “Mediante la utilización de la sal como medio artístico y los títulos escogidos para la obra -Sodoma y Gomorra- Rubio pretende conectar al espectador con la narrativa bíblica en la cual Dios, en castigo a la avaricia y codicia de sus habitantes, destruyó esas ciudades”, explica la curadora de la muestra Manon Slome, quien actualmente es la curadora jefa del proyecto No Longer Empty, y ha trabajado con el artista en NY durante los últimos 13 años.

Para el director del Museo Nacional de Bellas Artes, Roberto Farriol, “esta exposición es precisamente una operación de desplazamientos disciplinares y de cruces de medios con tecnologías que el artista establece entre la fotografía y la pintura. Rubio captura y detiene el paso de los acontecimientos, con el fin de transformarlos en imágenes irreales. O dicho de otro modo, se trataría de un intento por alcanzar, por medio de la fotografía, una dimensión de imagen des-fotografiada; es decir, la revelación de una realidad interna que anhela superar la apariencia de lo real”.

Rubio toma las fotografías de sus instalaciones con la salida del sol, ya que para él representa “la esperanza en la vida y en la renovación”. El artista explica que el conjunto de obras que presenta en la muestra se caracteriza por una profunda preocupación por el medio ambiente: “Mi intención es representar el caos económico y medio ambiental causado por la codicia y avaricia existente en el sector financiero, el consumismo y la producción industrial de alimentos. Nuestro sistema ecológico, tanto animal como vegetal, está pagando las consecuencias”.

Sobre el artista

Raimundo Rubio Huidobro nació en Santiago de Chile en 1956. Proviene de una familia de poetas: su padre Alberto Rubio, Premio de la Academia Chilena de la Lengua; su hermano Armando, Premio Municipal de Santiago de Poesía; su sobrino Rafael, Premio Pablo Neruda y descendiente por parte materna del poeta Vicente Huidobro. En Chile estudió en el Instituto Experimental de Arte en Santiago y en los talleres de pintura de Fred Jarvis y Kurt Herdan. En 1979 se trasladó a Washington D.C. y desde 1999 vive y trabaja en Nueva York.

Ha realizado diez exposiciones individuales y numerosas muestras grupales en Barcelona, Santiago, Washington D.C. y Nueva York. En 2013 expone en la Galería Isabel Aninat y en 2015 en la galería de la Embajada de Chile en Washington D.C. Rubio también ha sido parte de exhibiciones grupales en El Museo del Barrio, Nueva York; Corcoran Gallery of Art, Washington D.C. y en el Chelsea Museum of Art, Nueva York. En 2009 y 2010 participa en el proyecto No Longer Empty, a cargo de la curadora norteamericana Manon Slome.

“A través de los ojos del pintor”

  • Viernes 20 de enero al domingo 16 de abril de 2017 / martes a domingo, 10:00 a 18:45 horas / Sala Chile Museo Nacional de Bellas Artes.

Cristales de sal, ramas, objetos encontrados, pinturas acrílicas y fotografías son los elementos que Raimundo Rubio utiliza para su exposición A través del ojo del pintor, propuesta con la que el artista chileno manifiesta una crítica a la destrucción de la naturaleza causada por la avaricia que conlleva el sistema capitalista.

Fue después de un viaje por el desierto de Atacama que el artista chileno Raimundo Rubio (1956), consideró utilizar los cristales de sal como material en sus instalaciones. La primera de ellas surgió en la ciudad donde reside, New York, a partir de un encargo de No Longer Empty (NLE), una organización sin fines de lucro, que organiza eventos culturales y programas educacionales en edificios desocupados. Desde ese entonces, Rubio desarrolló una línea de trabajo caracterizada por el despliegue de ramas y delgadas fibras desde pinturas acrílicas abstractas, algunas acompañadas de objetos encontrados como zapatos viejos, bisutería y piezas de computador o también elementos de la naturaleza como bichos, mariposas y flores. En esta especie de escenarios suspende delgados hilos que con paciencia y disciplina rocía más de 200 veces con agua salificada. Así, va formando cristales de sal condenados a la autodestrucción ante cualquier aumento de humedad que pueda ocurrir en el ambiente.

Por esta razón, un día comenzó a fotografiar sus instalaciones y captar la belleza de estos lienzos tridimensionales. Este registro le reveló su propio punto de vista, en el que persistía la forma de mirar de un pintor. Quedó maravillado por el potencial de estas imágenes que él define como metáforas de uno relato del Antiguo Testamento. “Mediante la utilización de la sal como medio artístico y los títulos escogidos para la obra -Sodoma y Gomorra- Rubio pretende conectar al espectador con la narrativa bíblica en la cual Dios, en castigo a la avaricia y codicia de sus habitantes, destruyó esas ciudades”, explica la curadora de la muestra Manon Slome, quien actualmente es la curadora jefa del proyecto No Longer Empty, y ha trabajado con el artista en NY durante los últimos 13 años.

Para el director del Museo Nacional de Bellas Artes, Roberto Farriol, “esta exposición es precisamente una operación de desplazamientos disciplinares y de cruces de medios con tecnologías que el artista establece entre la fotografía y la pintura. Rubio captura y detiene el paso de los acontecimientos, con el fin de transformarlos en imágenes irreales. O dicho de otro modo, se trataría de un intento por alcanzar, por medio de la fotografía, una dimensión de imagen des-fotografiada; es decir, la revelación de una realidad interna que anhela superar la apariencia de lo real”.

Rubio toma las fotografías de sus instalaciones con la salida del sol, ya que para él representa “la esperanza en la vida y en la renovación”. El artista explica que el conjunto de obras que presenta en la muestra se caracteriza por una profunda preocupación por el medio ambiente: “Mi intención es representar el caos económico y medio ambiental causado por la codicia y avaricia existente en el sector financiero, el consumismo y la producción industrial de alimentos. Nuestro sistema ecológico, tanto animal como vegetal, está pagando las consecuencias”.

Sobre el artista

Raimundo Rubio Huidobro nació en Santiago de Chile en 1956. Proviene de una familia de poetas: su padre Alberto Rubio, Premio de la Academia Chilena de la Lengua; su hermano Armando, Premio Municipal de Santiago de Poesía; su sobrino Rafael, Premio Pablo Neruda y descendiente por parte materna del poeta Vicente Huidobro. En Chile estudió en el Instituto Experimental de Arte en Santiago y en los talleres de pintura de Fred Jarvis y Kurt Herdan. En 1979 se trasladó a Washington D.C. y desde 1999 vive y trabaja en Nueva York.

Ha realizado diez exposiciones individuales y numerosas muestras grupales en Barcelona, Santiago, Washington D.C. y Nueva York. En 2013 expone en la Galería Isabel Aninat y en 2015 en la galería de la Embajada de Chile en Washington D.C. Rubio también ha sido parte de exhibiciones grupales en El Museo del Barrio, Nueva York; Corcoran Gallery of Art, Washington D.C. y en el Chelsea Museum of Art, Nueva York. En 2009 y 2010 participa en el proyecto No Longer Empty, a cargo de la curadora norteamericana Manon Slome.

“A través de los ojos del pintor”

  • Viernes 20 de enero al domingo 16 de abril de 2017 / martes a domingo, 10:00 a 18:45 horas / Sala Chile Museo Nacional de Bellas Artes.

Cristales de sal, ramas, objetos encontrados, pinturas acrílicas y fotografías son los elementos que Raimundo Rubio utiliza para su exposición A través del ojo del pintor, propuesta con la que el artista chileno manifiesta una crítica a la destrucción de la naturaleza causada por la avaricia que conlleva el sistema capitalista.

Fue después de un viaje por el desierto de Atacama que el artista chileno Raimundo Rubio (1956), consideró utilizar los cristales de sal como material en sus instalaciones. La primera de ellas surgió en la ciudad donde reside, New York, a partir de un encargo de No Longer Empty (NLE), una organización sin fines de lucro, que organiza eventos culturales y programas educacionales en edificios desocupados. Desde ese entonces, Rubio desarrolló una línea de trabajo caracterizada por el despliegue de ramas y delgadas fibras desde pinturas acrílicas abstractas, algunas acompañadas de objetos encontrados como zapatos viejos, bisutería y piezas de computador o también elementos de la naturaleza como bichos, mariposas y flores. En esta especie de escenarios suspende delgados hilos que con paciencia y disciplina rocía más de 200 veces con agua salificada. Así, va formando cristales de sal condenados a la autodestrucción ante cualquier aumento de humedad que pueda ocurrir en el ambiente.

Por esta razón, un día comenzó a fotografiar sus instalaciones y captar la belleza de estos lienzos tridimensionales. Este registro le reveló su propio punto de vista, en el que persistía la forma de mirar de un pintor. Quedó maravillado por el potencial de estas imágenes que él define como metáforas de uno relato del Antiguo Testamento. “Mediante la utilización de la sal como medio artístico y los títulos escogidos para la obra -Sodoma y Gomorra- Rubio pretende conectar al espectador con la narrativa bíblica en la cual Dios, en castigo a la avaricia y codicia de sus habitantes, destruyó esas ciudades”, explica la curadora de la muestra Manon Slome, quien actualmente es la curadora jefa del proyecto No Longer Empty, y ha trabajado con el artista en NY durante los últimos 13 años.

Para el director del Museo Nacional de Bellas Artes, Roberto Farriol, “esta exposición es precisamente una operación de desplazamientos disciplinares y de cruces de medios con tecnologías que el artista establece entre la fotografía y la pintura. Rubio captura y detiene el paso de los acontecimientos, con el fin de transformarlos en imágenes irreales. O dicho de otro modo, se trataría de un intento por alcanzar, por medio de la fotografía, una dimensión de imagen des-fotografiada; es decir, la revelación de una realidad interna que anhela superar la apariencia de lo real”.

Rubio toma las fotografías de sus instalaciones con la salida del sol, ya que para él representa “la esperanza en la vida y en la renovación”. El artista explica que el conjunto de obras que presenta en la muestra se caracteriza por una profunda preocupación por el medio ambiente: “Mi intención es representar el caos económico y medio ambiental causado por la codicia y avaricia existente en el sector financiero, el consumismo y la producción industrial de alimentos. Nuestro sistema ecológico, tanto animal como vegetal, está pagando las consecuencias”.

Sobre el artista

Raimundo Rubio Huidobro nació en Santiago de Chile en 1956. Proviene de una familia de poetas: su padre Alberto Rubio, Premio de la Academia Chilena de la Lengua; su hermano Armando, Premio Municipal de Santiago de Poesía; su sobrino Rafael, Premio Pablo Neruda y descendiente por parte materna del poeta Vicente Huidobro. En Chile estudió en el Instituto Experimental de Arte en Santiago y en los talleres de pintura de Fred Jarvis y Kurt Herdan. En 1979 se trasladó a Washington D.C. y desde 1999 vive y trabaja en Nueva York.

Ha realizado diez exposiciones individuales y numerosas muestras grupales en Barcelona, Santiago, Washington D.C. y Nueva York. En 2013 expone en la Galería Isabel Aninat y en 2015 en la galería de la Embajada de Chile en Washington D.C. Rubio también ha sido parte de exhibiciones grupales en El Museo del Barrio, Nueva York; Corcoran Gallery of Art, Washington D.C. y en el Chelsea Museum of Art, Nueva York. En 2009 y 2010 participa en el proyecto No Longer Empty, a cargo de la curadora norteamericana Manon Slome.

“A través de los ojos del pintor”

  • Viernes 20 de enero al domingo 16 de abril de 2017 / martes a domingo, 10:00 a 18:45 horas / Sala Chile Museo Nacional de Bellas Artes.

Cristales de sal, ramas, objetos encontrados, pinturas acrílicas y fotografías son los elementos que Raimundo Rubio utiliza para su exposición A través del ojo del pintor, propuesta con la que el artista chileno manifiesta una crítica a la destrucción de la naturaleza causada por la avaricia que conlleva el sistema capitalista.

Fue después de un viaje por el desierto de Atacama que el artista chileno Raimundo Rubio (1956), consideró utilizar los cristales de sal como material en sus instalaciones. La primera de ellas surgió en la ciudad donde reside, New York, a partir de un encargo de No Longer Empty (NLE), una organización sin fines de lucro, que organiza eventos culturales y programas educacionales en edificios desocupados. Desde ese entonces, Rubio desarrolló una línea de trabajo caracterizada por el despliegue de ramas y delgadas fibras desde pinturas acrílicas abstractas, algunas acompañadas de objetos encontrados como zapatos viejos, bisutería y piezas de computador o también elementos de la naturaleza como bichos, mariposas y flores. En esta especie de escenarios suspende delgados hilos que con paciencia y disciplina rocía más de 200 veces con agua salificada. Así, va formando cristales de sal condenados a la autodestrucción ante cualquier aumento de humedad que pueda ocurrir en el ambiente.

Por esta razón, un día comenzó a fotografiar sus instalaciones y captar la belleza de estos lienzos tridimensionales. Este registro le reveló su propio punto de vista, en el que persistía la forma de mirar de un pintor. Quedó maravillado por el potencial de estas imágenes que él define como metáforas de uno relato del Antiguo Testamento. “Mediante la utilización de la sal como medio artístico y los títulos escogidos para la obra -Sodoma y Gomorra- Rubio pretende conectar al espectador con la narrativa bíblica en la cual Dios, en castigo a la avaricia y codicia de sus habitantes, destruyó esas ciudades”, explica la curadora de la muestra Manon Slome, quien actualmente es la curadora jefa del proyecto No Longer Empty, y ha trabajado con el artista en NY durante los últimos 13 años.

Para el director del Museo Nacional de Bellas Artes, Roberto Farriol, “esta exposición es precisamente una operación de desplazamientos disciplinares y de cruces de medios con tecnologías que el artista establece entre la fotografía y la pintura. Rubio captura y detiene el paso de los acontecimientos, con el fin de transformarlos en imágenes irreales. O dicho de otro modo, se trataría de un intento por alcanzar, por medio de la fotografía, una dimensión de imagen des-fotografiada; es decir, la revelación de una realidad interna que anhela superar la apariencia de lo real”.

Rubio toma las fotografías de sus instalaciones con la salida del sol, ya que para él representa “la esperanza en la vida y en la renovación”. El artista explica que el conjunto de obras que presenta en la muestra se caracteriza por una profunda preocupación por el medio ambiente: “Mi intención es representar el caos económico y medio ambiental causado por la codicia y avaricia existente en el sector financiero, el consumismo y la producción industrial de alimentos. Nuestro sistema ecológico, tanto animal como vegetal, está pagando las consecuencias”.

Sobre el artista

Raimundo Rubio Huidobro nació en Santiago de Chile en 1956. Proviene de una familia de poetas: su padre Alberto Rubio, Premio de la Academia Chilena de la Lengua; su hermano Armando, Premio Municipal de Santiago de Poesía; su sobrino Rafael, Premio Pablo Neruda y descendiente por parte materna del poeta Vicente Huidobro. En Chile estudió en el Instituto Experimental de Arte en Santiago y en los talleres de pintura de Fred Jarvis y Kurt Herdan. En 1979 se trasladó a Washington D.C. y desde 1999 vive y trabaja en Nueva York.

Ha realizado diez exposiciones individuales y numerosas muestras grupales en Barcelona, Santiago, Washington D.C. y Nueva York. En 2013 expone en la Galería Isabel Aninat y en 2015 en la galería de la Embajada de Chile en Washington D.C. Rubio también ha sido parte de exhibiciones grupales en El Museo del Barrio, Nueva York; Corcoran Gallery of Art, Washington D.C. y en el Chelsea Museum of Art, Nueva York. En 2009 y 2010 participa en el proyecto No Longer Empty, a cargo de la curadora norteamericana Manon Slome.

“A través de los ojos del pintor”

  • Viernes 20 de enero al domingo 16 de abril de 2017 / martes a domingo, 10:00 a 18:45 horas / Sala Chile Museo Nacional de Bellas Artes.

Cristales de sal, ramas, objetos encontrados, pinturas acrílicas y fotografías son los elementos que Raimundo Rubio utiliza para su exposición A través del ojo del pintor, propuesta con la que el artista chileno manifiesta una crítica a la destrucción de la naturaleza causada por la avaricia que conlleva el sistema capitalista.

Fue después de un viaje por el desierto de Atacama que el artista chileno Raimundo Rubio (1956), consideró utilizar los cristales de sal como material en sus instalaciones. La primera de ellas surgió en la ciudad donde reside, New York, a partir de un encargo de No Longer Empty (NLE), una organización sin fines de lucro, que organiza eventos culturales y programas educacionales en edificios desocupados. Desde ese entonces, Rubio desarrolló una línea de trabajo caracterizada por el despliegue de ramas y delgadas fibras desde pinturas acrílicas abstractas, algunas acompañadas de objetos encontrados como zapatos viejos, bisutería y piezas de computador o también elementos de la naturaleza como bichos, mariposas y flores. En esta especie de escenarios suspende delgados hilos que con paciencia y disciplina rocía más de 200 veces con agua salificada. Así, va formando cristales de sal condenados a la autodestrucción ante cualquier aumento de humedad que pueda ocurrir en el ambiente.

Por esta razón, un día comenzó a fotografiar sus instalaciones y captar la belleza de estos lienzos tridimensionales. Este registro le reveló su propio punto de vista, en el que persistía la forma de mirar de un pintor. Quedó maravillado por el potencial de estas imágenes que él define como metáforas de uno relato del Antiguo Testamento. “Mediante la utilización de la sal como medio artístico y los títulos escogidos para la obra -Sodoma y Gomorra- Rubio pretende conectar al espectador con la narrativa bíblica en la cual Dios, en castigo a la avaricia y codicia de sus habitantes, destruyó esas ciudades”, explica la curadora de la muestra Manon Slome, quien actualmente es la curadora jefa del proyecto No Longer Empty, y ha trabajado con el artista en NY durante los últimos 13 años.

Para el director del Museo Nacional de Bellas Artes, Roberto Farriol, “esta exposición es precisamente una operación de desplazamientos disciplinares y de cruces de medios con tecnologías que el artista establece entre la fotografía y la pintura. Rubio captura y detiene el paso de los acontecimientos, con el fin de transformarlos en imágenes irreales. O dicho de otro modo, se trataría de un intento por alcanzar, por medio de la fotografía, una dimensión de imagen des-fotografiada; es decir, la revelación de una realidad interna que anhela superar la apariencia de lo real”.

Rubio toma las fotografías de sus instalaciones con la salida del sol, ya que para él representa “la esperanza en la vida y en la renovación”. El artista explica que el conjunto de obras que presenta en la muestra se caracteriza por una profunda preocupación por el medio ambiente: “Mi intención es representar el caos económico y medio ambiental causado por la codicia y avaricia existente en el sector financiero, el consumismo y la producción industrial de alimentos. Nuestro sistema ecológico, tanto animal como vegetal, está pagando las consecuencias”.

Sobre el artista

Raimundo Rubio Huidobro nació en Santiago de Chile en 1956. Proviene de una familia de poetas: su padre Alberto Rubio, Premio de la Academia Chilena de la Lengua; su hermano Armando, Premio Municipal de Santiago de Poesía; su sobrino Rafael, Premio Pablo Neruda y descendiente por parte materna del poeta Vicente Huidobro. En Chile estudió en el Instituto Experimental de Arte en Santiago y en los talleres de pintura de Fred Jarvis y Kurt Herdan. En 1979 se trasladó a Washington D.C. y desde 1999 vive y trabaja en Nueva York.

Ha realizado diez exposiciones individuales y numerosas muestras grupales en Barcelona, Santiago, Washington D.C. y Nueva York. En 2013 expone en la Galería Isabel Aninat y en 2015 en la galería de la Embajada de Chile en Washington D.C. Rubio también ha sido parte de exhibiciones grupales en El Museo del Barrio, Nueva York; Corcoran Gallery of Art, Washington D.C. y en el Chelsea Museum of Art, Nueva York. En 2009 y 2010 participa en el proyecto No Longer Empty, a cargo de la curadora norteamericana Manon Slome.

“A través de los ojos del pintor”

  • Viernes 20 de enero al domingo 16 de abril de 2017 / martes a domingo, 10:00 a 18:45 horas / Sala Chile Museo Nacional de Bellas Artes.

Cristales de sal, ramas, objetos encontrados, pinturas acrílicas y fotografías son los elementos que Raimundo Rubio utiliza para su exposición A través del ojo del pintor, propuesta con la que el artista chileno manifiesta una crítica a la destrucción de la naturaleza causada por la avaricia que conlleva el sistema capitalista.

Fue después de un viaje por el desierto de Atacama que el artista chileno Raimundo Rubio (1956), consideró utilizar los cristales de sal como material en sus instalaciones. La primera de ellas surgió en la ciudad donde reside, New York, a partir de un encargo de No Longer Empty (NLE), una organización sin fines de lucro, que organiza eventos culturales y programas educacionales en edificios desocupados. Desde ese entonces, Rubio desarrolló una línea de trabajo caracterizada por el despliegue de ramas y delgadas fibras desde pinturas acrílicas abstractas, algunas acompañadas de objetos encontrados como zapatos viejos, bisutería y piezas de computador o también elementos de la naturaleza como bichos, mariposas y flores. En esta especie de escenarios suspende delgados hilos que con paciencia y disciplina rocía más de 200 veces con agua salificada. Así, va formando cristales de sal condenados a la autodestrucción ante cualquier aumento de humedad que pueda ocurrir en el ambiente.

Por esta razón, un día comenzó a fotografiar sus instalaciones y captar la belleza de estos lienzos tridimensionales. Este registro le reveló su propio punto de vista, en el que persistía la forma de mirar de un pintor. Quedó maravillado por el potencial de estas imágenes que él define como metáforas de uno relato del Antiguo Testamento. “Mediante la utilización de la sal como medio artístico y los títulos escogidos para la obra -Sodoma y Gomorra- Rubio pretende conectar al espectador con la narrativa bíblica en la cual Dios, en castigo a la avaricia y codicia de sus habitantes, destruyó esas ciudades”, explica la curadora de la muestra Manon Slome, quien actualmente es la curadora jefa del proyecto No Longer Empty, y ha trabajado con el artista en NY durante los últimos 13 años.

Para el director del Museo Nacional de Bellas Artes, Roberto Farriol, “esta exposición es precisamente una operación de desplazamientos disciplinares y de cruces de medios con tecnologías que el artista establece entre la fotografía y la pintura. Rubio captura y detiene el paso de los acontecimientos, con el fin de transformarlos en imágenes irreales. O dicho de otro modo, se trataría de un intento por alcanzar, por medio de la fotografía, una dimensión de imagen des-fotografiada; es decir, la revelación de una realidad interna que anhela superar la apariencia de lo real”.

Rubio toma las fotografías de sus instalaciones con la salida del sol, ya que para él representa “la esperanza en la vida y en la renovación”. El artista explica que el conjunto de obras que presenta en la muestra se caracteriza por una profunda preocupación por el medio ambiente: “Mi intención es representar el caos económico y medio ambiental causado por la codicia y avaricia existente en el sector financiero, el consumismo y la producción industrial de alimentos. Nuestro sistema ecológico, tanto animal como vegetal, está pagando las consecuencias”.

Sobre el artista

Raimundo Rubio Huidobro nació en Santiago de Chile en 1956. Proviene de una familia de poetas: su padre Alberto Rubio, Premio de la Academia Chilena de la Lengua; su hermano Armando, Premio Municipal de Santiago de Poesía; su sobrino Rafael, Premio Pablo Neruda y descendiente por parte materna del poeta Vicente Huidobro. En Chile estudió en el Instituto Experimental de Arte en Santiago y en los talleres de pintura de Fred Jarvis y Kurt Herdan. En 1979 se trasladó a Washington D.C. y desde 1999 vive y trabaja en Nueva York.

Ha realizado diez exposiciones individuales y numerosas muestras grupales en Barcelona, Santiago, Washington D.C. y Nueva York. En 2013 expone en la Galería Isabel Aninat y en 2015 en la galería de la Embajada de Chile en Washington D.C. Rubio también ha sido parte de exhibiciones grupales en El Museo del Barrio, Nueva York; Corcoran Gallery of Art, Washington D.C. y en el Chelsea Museum of Art, Nueva York. En 2009 y 2010 participa en el proyecto No Longer Empty, a cargo de la curadora norteamericana Manon Slome.

“Reflejo involuntario”

Sábado 18 de marzo al domingo 28 de mayo de 2017 / martes a domingo de 11:00 a 18:30 horas / Domingos es gratis. Museo de Artes Visuales. José Victorino Lastarria 307. Plaza Mulato Gil De Castro. Metro Universidad Católica.

Exposición individual del reconocido fotógrafo nacional Mario Fonseca, bajo la curaduría de la investigadora de arte contemporáneo chileno Niki Raveau, la muestra incluye grandes vistas de Chiloé y la Patagonia, fauna acosada y otros paisajes que se proyectarán en pantallas, cajas de luz y cajas de agua. Esta es la quinta exposición de Fonseca en toda su carrera.