Día de la Danza 2017 en el MAC

Con diferentes presentaciones de académicos y estudiantes del Departamento de Danza de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, se celebrará el Día de la Danza en MAC Parque Forestal.

La jornada comenzará a las 13 horas, con una intervención de improvisación en las escaleras exteriores del museo, a cargo de estudiantes del primer año superior, bajo la dirección de la académica del Departamento de Danza, Luz Condeza. A las 14.30 horas, en el hall central del museo, se presentará una intervención de trabajo escénico, bajo el título Lumin. Este laboratorio colectivo es integrado por estudiantes de segundo año superior y es dirigido por la académica Nuri Gutés. El trabajo emerge a partir de conceptos y concordancias del pensamiento en grupo y sitúa el espacio como un agente subjetivo escénico-narrativo.

En el mismo lugar, a las 16 horas, se presentará Silencio, una pieza coreográfica de Daniela Marini y José Miguel Candela. La obra se construye en torno a la idea de que en los lugares invadidos de estímulos sonoros y visuales, el cuerpo propone una disidencia de manera activa y profunda, extendiendo su subjetividad. Y, por último a las 17:00 hrs, se presentará Gramática fuera, trabajo coreográfico en proceso de Cía. Convergente, dirigido por Paulina Mellado y Nury Gutés. En la obra se implica al cuerpo en su capacidad de registrar gestos que denotan figuras casi literarias dispuestas a encarnar emocionalidades.

Lanzamiento EP -Movernos bien-

Estamos muy contentos de invitarl@s al Anfiteatro Bellas Artes, el próximo jueves 27 de abril, donde realizaremos el lanzamiento del nuevo EP de Rodrigo Vega titulado “Movernos bien”, trabajo del cual se desprende el sencillo “Caer de pie”.

“De momento podemos contarles que además de presentar las nuevas canciones del EP, haremos un fino recorrido, tocando lo más destacado de discos anteriores (Acto Reflejo 2010 – Circular 2014). Y, como toda gran noche tiene un gran invitado, entérese que disfrutaremos de la linda presencia y música de un cantautor que particularmente admiro mucho “Diego Peralta”, ¿Qué tal?♫♫ ”

Músicos:
Alberto Quesada: Teclado
Gonzalo Seguel: Sintetizador y coros
Christian Silva: Coros y percusiones
Renato Fernández: Batería
Rodrigo Godoy: Guitarra Eléctrica
Nicolás Durán: Bajo
Rodrigo Vega: Voz y Guitarra

Diego Peralta – “Nada te separa del mundo”
https://youtu.be/rJknF_FfYs0

Rodrigo Vega, nuevo sencillo “Caer de pie”
https://youtu.be/j9DU1kqI87g

Así habló el computador: Homenaje a José Vicente Asuar

Anilla MAC y la Comunidad Electroacústica de Chile (CECh) realizarán un homenaje al compositor chileno José Vicente Asuar este miércoles 26 de abril a partir de las 18.00 hrs en el MAC Parque Forestal, quien falleció recientemente en enero.

El concierto acusmático será de dos de sus más significativas piezas: Serenata para mi propia voz y Amanecer.

En la mesa redonda participarán Renzo Filinich, coordinador de la CECh, Gerardo Figueroa, Carlos Lértora, Luis Merino, Enrique Rivera y Federico Schumacher.

José Vicente Asuar, músico e ingeniero, es uno de los referentes principales de la música experimental contemporánea tanto de Chile, como de Latinoamérica, destacándose como compositor e intérprete. A sus 25 años creó el primer Laboratorio de Música Electrónica de la región, posteriormente, continuó abriendo laboratorios de creación en Alemania y Venezuela. En 1978 construyó su propio computador híbrido para componer música, el Comdasuar. Además, trabajó como docente de la Universidad de Chile formando a varias generaciones de estudiantes de la facultad de Artes, llegando a publicar varios de sus trabajos con carácter pedagógico como, Computador Virtuoso (1973) y Así habló el computador (1979).

“4 Premios Nacionales: José Balmes, Gracia Barrios, Roser Bru y Guillermo Núñez”

“Cuatro Premios Nacionales: José Balmes, Gracias Barrios, Roser Bru y Guillermo Núñez”

Miércoles 26 de abril al Miércoles 21 de junio de 2017.
Martes a domingo, 10:00 a 18:45 horas.
Inauguración martes 25 de abril, 19:30 horas.
Museo Nacional de Bellas Artes. José Miguel de la Barra 650, Metro Bellas Artes.

Por primera vez se exhibe en el Museo Nacional de Bellas Artes la obra de los artistas José Balmes, Gracias Barrios, Roser Bru y Guillermo Núñez, bajo el común denominador de haber sido distinguidos con el Premio Nacional de Arte y por tener una trayectoria marcada por su compromiso social y político.

“Esta muestra constituye un gran homenaje a estos cuatro creadores, cuyo testimonio y labor con miras a una sociedad libre y justa, constituye un valioso legado para el desarrollo del arte, la cultura y la memoria de nuestro país”, señala Ángel Cabeza, director de la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos.

Las obras seleccionadas provienen de las colecciones del MNBA, Museo de Arte Contemporáneo (MAC), de la Pinacoteca de la Universidad de Concepción y del Museo de la Solidaridad Salvador Allende, así como de los talleres de los artistas y de colecciones privadas, sumando alrededor de doscientas piezas, que serán distribuidas en las alas Norte y Sur del primer piso y en la sala Matta del Museo. La curatoría se centra en los períodos que van desde 1960 a 1973, marcado por la revolución pictórica y el Golpe Militar; y desde 1974 a 1990, caracterizado por el exilio, la resistencia y el retorno a Chile con el restablecimiento de la democracia.

“Es imposible abordar la obra de Balmes, Barrios, Bru y Núñez sin situar su labor desde su conjunción explícita entre su propuesta formal y su postura frente a los acontecimientos políticos y sociales de los que fueron parte, los que no pudieron eludir debido a su conciencia de ciudadanos activos y comprometidos. Interesa también comprender cómo a través del gesto y la materia, con una propuesta crítica no complaciente, se hicieron parte de la realidad”, explica Roberto Farriol, director del MNBA.

Curatoría y vinculaciones

La curatoría se sustenta en cruces y vinculaciones en la vida de los cuatro artistas que pertenecen a la generación del cincuenta de reconocida influencia en la Reforma Universitaria de 1968. Todos estudiaron en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Chile, donde fueron alumnos del pintor Pablo Burchard. Junto a otros creadores formaron el Grupo de Estudiantes Plásticos (GEP) en 1947. Balmes y Barrios, entre otros artistas fundaron el Grupo Signo en 1962 y durante la Unidad Popular, Núñez y Balmes crearon la feria El pueblo tiene arte con Allende.

La selección e investigación de las obras fue realizada por Inés Ortega-Márquez, quien escogió piezas de diversos formatos y técnicas, como collages, grabados, pinturas (óleo, acrílicos, mixtas) y algunos textiles, que entregarán una amplia y extensa mirada a la producción artística de los cuatro artistas. Las primeras décadas que abarca la muestra corresponden a “un período de revolución pictórica en Chile con la irrupción del Informalismo que arranca de la crítica a las tradiciones de la Academia en los albores de los años sesenta. El período del exilio y la resistencia constituye el siguiente acento de la muestra. Las obras de estos años son de marcado interés y preocupación por Chile y reflejan en imágenes figurativas o en metáforas abstractas la situación de represión, lucha y resistencia. Los cuatro artistas se mantuvieron fieles a su compromiso con la contingencia y su obra hoy está totalmente vigente”, explica la curadora.

Otro nexo entre los artistas es su carácter de inmigrantes por razones políticas, en distintos períodos de su vida. José Balmes y Roser Bru nacieron en Cataluña, España y debido a la Guerra Civil Española debieron partir, primero rumbo a Francia y luego a Chile a bordo del Winnipeg. Tras el Golpe Militar de 1973, Núñez fue exiliado en 1975 y Balmes en 1974, quien partió con su esposa Gracia Barrios. Roser Bru trabajó activamente desde la disidencia, tanto individualmente como en forma grupal al alero del Taller 99, recibiendo el Premio Nacional de Arte en 2015. Balmes y Barrios regresaron al país en 1986 y obtuvieron el mismo galardón en 1999 y 2011, respectivamente. En tanto que Guillermo Núñez regresó a Chile en 1987 siendo galardonado con el mismo reconocimiento en 2007.

Actividades de extensión y educación
4 de mayo Presentación del catálogo a las 19:30
Con motivo de la muestra se editó el libro de la exposición que cuenta con el texto curatorial a cargo de Inés Ortega-Márquez; uno de Gaspar Galaz para la obra de José Balmes; otro de Federico Galende sobre la obra de Gracia Barrios; Carlos Navarrete y Manuel Antonio Aguirre quienes de forma separada se refieren a la obra de Guillermo Núñez; y Adriana Valdés escribe sobre Roser Bru.

8 de junio Conversatorio 10:00 hasta las 14:00
Académicos y críticos de arte se darán cita en el auditorio José Miguel Blanco en el MNBA para reflexionar sobre el legado de estos artistas en el desarrollo de las artes visuales de Chile. Esta actividad es abierta a público general y no se requiere inscripción previa.

Material didáctico

El área de Mediación y Educación del MNBA desarrolló material didáctico orientado a estudiantes de enseñanza media, que se distribuirá gratuitamente en el Museo.

Visitas Mediadas

Para conocer y apreciar las obras de 4 Premios Nacionales se ofrecen visitas mediadas gratuitas, dirigidas a cursos y delegaciones, de martes a viernes a las 10:30, 11:30, 12:30, 15:30 y 16:30, previa inscripción al correo mediacion.educacion@mnba.cl. El sábado y domingo se realizan sin inscripción previa, a las 10:30, 11:30, 12:30, 15:30, 16:30 y 17:30.

Organización

La exposición que se lleva a cabo con la curatoría de Inés Ortega-Márquez y la producción del galerista Marcelo Aravena, cuenta con el auspicio del Área de Artes Visuales del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, el patrocinio de la Municipalidad de Santiago, la colaboración de Metro y la Fundación Arte y Solidaridad, y el apoyo de la Ley de Donaciones Culturales.

El estado de las cosas (2): Salas independientes: otras voces, otras historias

“EL ESTADO DE LAS COSAS”
CICLO DE CONVERSACIONES LAFUGA.CL EN SALA RADICALES

Este ciclo de conversaciones busca abrir el debate público en torno a temas urgentes del área audiovisual y cinematográfica. Algunos de los temas que se abordarán son: la búsqueda de una política audiovisual, el panorama de salas independientes, las redes de distribución alternativas y el lugar de la crítica de cine en la creación de audiencia.

Todas las charlas son de carácter gratuito y están abiertas a un público general, a su vez interesado en comprender y escuchar las distintas voces, procesos y actores que configuran un campo actual del medio audiovisual.

SALAS INDEPENDIENTES. OTRAS VOCES, OTRAS HISTORIAS

Las salas de cine independientes han adquirido una relevante presencia en los últimos años, sobre todo para ventana del cine chileno. Hoy en día hay varias nuevas gestiones y espacios alternativos que han abierto nuevas formas de vincularse con la audiencia. Queremos conversar sobre esta transformación, así como el escenario actual de las salas independientes.

Participan: Leonardo Torres (Insomnia, Red de salas), Francisco Venegas (Cineteca Nacional), Macarena Ovalle (Sala K),* Roser Fort (Alameda), Scarlett Bozo ( Sala Normandie), Dominga Ortúzar (Red de salas)

“A través de los ojos del pintor”

  • Viernes 20 de enero al domingo 16 de abril de 2017 / martes a domingo, 10:00 a 18:45 horas / Sala Chile Museo Nacional de Bellas Artes.

Cristales de sal, ramas, objetos encontrados, pinturas acrílicas y fotografías son los elementos que Raimundo Rubio utiliza para su exposición A través del ojo del pintor, propuesta con la que el artista chileno manifiesta una crítica a la destrucción de la naturaleza causada por la avaricia que conlleva el sistema capitalista.

Fue después de un viaje por el desierto de Atacama que el artista chileno Raimundo Rubio (1956), consideró utilizar los cristales de sal como material en sus instalaciones. La primera de ellas surgió en la ciudad donde reside, New York, a partir de un encargo de No Longer Empty (NLE), una organización sin fines de lucro, que organiza eventos culturales y programas educacionales en edificios desocupados. Desde ese entonces, Rubio desarrolló una línea de trabajo caracterizada por el despliegue de ramas y delgadas fibras desde pinturas acrílicas abstractas, algunas acompañadas de objetos encontrados como zapatos viejos, bisutería y piezas de computador o también elementos de la naturaleza como bichos, mariposas y flores. En esta especie de escenarios suspende delgados hilos que con paciencia y disciplina rocía más de 200 veces con agua salificada. Así, va formando cristales de sal condenados a la autodestrucción ante cualquier aumento de humedad que pueda ocurrir en el ambiente.

Por esta razón, un día comenzó a fotografiar sus instalaciones y captar la belleza de estos lienzos tridimensionales. Este registro le reveló su propio punto de vista, en el que persistía la forma de mirar de un pintor. Quedó maravillado por el potencial de estas imágenes que él define como metáforas de uno relato del Antiguo Testamento. “Mediante la utilización de la sal como medio artístico y los títulos escogidos para la obra -Sodoma y Gomorra- Rubio pretende conectar al espectador con la narrativa bíblica en la cual Dios, en castigo a la avaricia y codicia de sus habitantes, destruyó esas ciudades”, explica la curadora de la muestra Manon Slome, quien actualmente es la curadora jefa del proyecto No Longer Empty, y ha trabajado con el artista en NY durante los últimos 13 años.

Para el director del Museo Nacional de Bellas Artes, Roberto Farriol, “esta exposición es precisamente una operación de desplazamientos disciplinares y de cruces de medios con tecnologías que el artista establece entre la fotografía y la pintura. Rubio captura y detiene el paso de los acontecimientos, con el fin de transformarlos en imágenes irreales. O dicho de otro modo, se trataría de un intento por alcanzar, por medio de la fotografía, una dimensión de imagen des-fotografiada; es decir, la revelación de una realidad interna que anhela superar la apariencia de lo real”.

Rubio toma las fotografías de sus instalaciones con la salida del sol, ya que para él representa “la esperanza en la vida y en la renovación”. El artista explica que el conjunto de obras que presenta en la muestra se caracteriza por una profunda preocupación por el medio ambiente: “Mi intención es representar el caos económico y medio ambiental causado por la codicia y avaricia existente en el sector financiero, el consumismo y la producción industrial de alimentos. Nuestro sistema ecológico, tanto animal como vegetal, está pagando las consecuencias”.

Sobre el artista

Raimundo Rubio Huidobro nació en Santiago de Chile en 1956. Proviene de una familia de poetas: su padre Alberto Rubio, Premio de la Academia Chilena de la Lengua; su hermano Armando, Premio Municipal de Santiago de Poesía; su sobrino Rafael, Premio Pablo Neruda y descendiente por parte materna del poeta Vicente Huidobro. En Chile estudió en el Instituto Experimental de Arte en Santiago y en los talleres de pintura de Fred Jarvis y Kurt Herdan. En 1979 se trasladó a Washington D.C. y desde 1999 vive y trabaja en Nueva York.

Ha realizado diez exposiciones individuales y numerosas muestras grupales en Barcelona, Santiago, Washington D.C. y Nueva York. En 2013 expone en la Galería Isabel Aninat y en 2015 en la galería de la Embajada de Chile en Washington D.C. Rubio también ha sido parte de exhibiciones grupales en El Museo del Barrio, Nueva York; Corcoran Gallery of Art, Washington D.C. y en el Chelsea Museum of Art, Nueva York. En 2009 y 2010 participa en el proyecto No Longer Empty, a cargo de la curadora norteamericana Manon Slome.

“A través de los ojos del pintor”

  • Viernes 20 de enero al domingo 16 de abril de 2017 / martes a domingo, 10:00 a 18:45 horas / Sala Chile Museo Nacional de Bellas Artes.

Cristales de sal, ramas, objetos encontrados, pinturas acrílicas y fotografías son los elementos que Raimundo Rubio utiliza para su exposición A través del ojo del pintor, propuesta con la que el artista chileno manifiesta una crítica a la destrucción de la naturaleza causada por la avaricia que conlleva el sistema capitalista.

Fue después de un viaje por el desierto de Atacama que el artista chileno Raimundo Rubio (1956), consideró utilizar los cristales de sal como material en sus instalaciones. La primera de ellas surgió en la ciudad donde reside, New York, a partir de un encargo de No Longer Empty (NLE), una organización sin fines de lucro, que organiza eventos culturales y programas educacionales en edificios desocupados. Desde ese entonces, Rubio desarrolló una línea de trabajo caracterizada por el despliegue de ramas y delgadas fibras desde pinturas acrílicas abstractas, algunas acompañadas de objetos encontrados como zapatos viejos, bisutería y piezas de computador o también elementos de la naturaleza como bichos, mariposas y flores. En esta especie de escenarios suspende delgados hilos que con paciencia y disciplina rocía más de 200 veces con agua salificada. Así, va formando cristales de sal condenados a la autodestrucción ante cualquier aumento de humedad que pueda ocurrir en el ambiente.

Por esta razón, un día comenzó a fotografiar sus instalaciones y captar la belleza de estos lienzos tridimensionales. Este registro le reveló su propio punto de vista, en el que persistía la forma de mirar de un pintor. Quedó maravillado por el potencial de estas imágenes que él define como metáforas de uno relato del Antiguo Testamento. “Mediante la utilización de la sal como medio artístico y los títulos escogidos para la obra -Sodoma y Gomorra- Rubio pretende conectar al espectador con la narrativa bíblica en la cual Dios, en castigo a la avaricia y codicia de sus habitantes, destruyó esas ciudades”, explica la curadora de la muestra Manon Slome, quien actualmente es la curadora jefa del proyecto No Longer Empty, y ha trabajado con el artista en NY durante los últimos 13 años.

Para el director del Museo Nacional de Bellas Artes, Roberto Farriol, “esta exposición es precisamente una operación de desplazamientos disciplinares y de cruces de medios con tecnologías que el artista establece entre la fotografía y la pintura. Rubio captura y detiene el paso de los acontecimientos, con el fin de transformarlos en imágenes irreales. O dicho de otro modo, se trataría de un intento por alcanzar, por medio de la fotografía, una dimensión de imagen des-fotografiada; es decir, la revelación de una realidad interna que anhela superar la apariencia de lo real”.

Rubio toma las fotografías de sus instalaciones con la salida del sol, ya que para él representa “la esperanza en la vida y en la renovación”. El artista explica que el conjunto de obras que presenta en la muestra se caracteriza por una profunda preocupación por el medio ambiente: “Mi intención es representar el caos económico y medio ambiental causado por la codicia y avaricia existente en el sector financiero, el consumismo y la producción industrial de alimentos. Nuestro sistema ecológico, tanto animal como vegetal, está pagando las consecuencias”.

Sobre el artista

Raimundo Rubio Huidobro nació en Santiago de Chile en 1956. Proviene de una familia de poetas: su padre Alberto Rubio, Premio de la Academia Chilena de la Lengua; su hermano Armando, Premio Municipal de Santiago de Poesía; su sobrino Rafael, Premio Pablo Neruda y descendiente por parte materna del poeta Vicente Huidobro. En Chile estudió en el Instituto Experimental de Arte en Santiago y en los talleres de pintura de Fred Jarvis y Kurt Herdan. En 1979 se trasladó a Washington D.C. y desde 1999 vive y trabaja en Nueva York.

Ha realizado diez exposiciones individuales y numerosas muestras grupales en Barcelona, Santiago, Washington D.C. y Nueva York. En 2013 expone en la Galería Isabel Aninat y en 2015 en la galería de la Embajada de Chile en Washington D.C. Rubio también ha sido parte de exhibiciones grupales en El Museo del Barrio, Nueva York; Corcoran Gallery of Art, Washington D.C. y en el Chelsea Museum of Art, Nueva York. En 2009 y 2010 participa en el proyecto No Longer Empty, a cargo de la curadora norteamericana Manon Slome.

“A través de los ojos del pintor”

  • Viernes 20 de enero al domingo 16 de abril de 2017 / martes a domingo, 10:00 a 18:45 horas / Sala Chile Museo Nacional de Bellas Artes.

Cristales de sal, ramas, objetos encontrados, pinturas acrílicas y fotografías son los elementos que Raimundo Rubio utiliza para su exposición A través del ojo del pintor, propuesta con la que el artista chileno manifiesta una crítica a la destrucción de la naturaleza causada por la avaricia que conlleva el sistema capitalista.

Fue después de un viaje por el desierto de Atacama que el artista chileno Raimundo Rubio (1956), consideró utilizar los cristales de sal como material en sus instalaciones. La primera de ellas surgió en la ciudad donde reside, New York, a partir de un encargo de No Longer Empty (NLE), una organización sin fines de lucro, que organiza eventos culturales y programas educacionales en edificios desocupados. Desde ese entonces, Rubio desarrolló una línea de trabajo caracterizada por el despliegue de ramas y delgadas fibras desde pinturas acrílicas abstractas, algunas acompañadas de objetos encontrados como zapatos viejos, bisutería y piezas de computador o también elementos de la naturaleza como bichos, mariposas y flores. En esta especie de escenarios suspende delgados hilos que con paciencia y disciplina rocía más de 200 veces con agua salificada. Así, va formando cristales de sal condenados a la autodestrucción ante cualquier aumento de humedad que pueda ocurrir en el ambiente.

Por esta razón, un día comenzó a fotografiar sus instalaciones y captar la belleza de estos lienzos tridimensionales. Este registro le reveló su propio punto de vista, en el que persistía la forma de mirar de un pintor. Quedó maravillado por el potencial de estas imágenes que él define como metáforas de uno relato del Antiguo Testamento. “Mediante la utilización de la sal como medio artístico y los títulos escogidos para la obra -Sodoma y Gomorra- Rubio pretende conectar al espectador con la narrativa bíblica en la cual Dios, en castigo a la avaricia y codicia de sus habitantes, destruyó esas ciudades”, explica la curadora de la muestra Manon Slome, quien actualmente es la curadora jefa del proyecto No Longer Empty, y ha trabajado con el artista en NY durante los últimos 13 años.

Para el director del Museo Nacional de Bellas Artes, Roberto Farriol, “esta exposición es precisamente una operación de desplazamientos disciplinares y de cruces de medios con tecnologías que el artista establece entre la fotografía y la pintura. Rubio captura y detiene el paso de los acontecimientos, con el fin de transformarlos en imágenes irreales. O dicho de otro modo, se trataría de un intento por alcanzar, por medio de la fotografía, una dimensión de imagen des-fotografiada; es decir, la revelación de una realidad interna que anhela superar la apariencia de lo real”.

Rubio toma las fotografías de sus instalaciones con la salida del sol, ya que para él representa “la esperanza en la vida y en la renovación”. El artista explica que el conjunto de obras que presenta en la muestra se caracteriza por una profunda preocupación por el medio ambiente: “Mi intención es representar el caos económico y medio ambiental causado por la codicia y avaricia existente en el sector financiero, el consumismo y la producción industrial de alimentos. Nuestro sistema ecológico, tanto animal como vegetal, está pagando las consecuencias”.

Sobre el artista

Raimundo Rubio Huidobro nació en Santiago de Chile en 1956. Proviene de una familia de poetas: su padre Alberto Rubio, Premio de la Academia Chilena de la Lengua; su hermano Armando, Premio Municipal de Santiago de Poesía; su sobrino Rafael, Premio Pablo Neruda y descendiente por parte materna del poeta Vicente Huidobro. En Chile estudió en el Instituto Experimental de Arte en Santiago y en los talleres de pintura de Fred Jarvis y Kurt Herdan. En 1979 se trasladó a Washington D.C. y desde 1999 vive y trabaja en Nueva York.

Ha realizado diez exposiciones individuales y numerosas muestras grupales en Barcelona, Santiago, Washington D.C. y Nueva York. En 2013 expone en la Galería Isabel Aninat y en 2015 en la galería de la Embajada de Chile en Washington D.C. Rubio también ha sido parte de exhibiciones grupales en El Museo del Barrio, Nueva York; Corcoran Gallery of Art, Washington D.C. y en el Chelsea Museum of Art, Nueva York. En 2009 y 2010 participa en el proyecto No Longer Empty, a cargo de la curadora norteamericana Manon Slome.

“A través de los ojos del pintor”

  • Viernes 20 de enero al domingo 16 de abril de 2017 / martes a domingo, 10:00 a 18:45 horas / Sala Chile Museo Nacional de Bellas Artes.

Cristales de sal, ramas, objetos encontrados, pinturas acrílicas y fotografías son los elementos que Raimundo Rubio utiliza para su exposición A través del ojo del pintor, propuesta con la que el artista chileno manifiesta una crítica a la destrucción de la naturaleza causada por la avaricia que conlleva el sistema capitalista.

Fue después de un viaje por el desierto de Atacama que el artista chileno Raimundo Rubio (1956), consideró utilizar los cristales de sal como material en sus instalaciones. La primera de ellas surgió en la ciudad donde reside, New York, a partir de un encargo de No Longer Empty (NLE), una organización sin fines de lucro, que organiza eventos culturales y programas educacionales en edificios desocupados. Desde ese entonces, Rubio desarrolló una línea de trabajo caracterizada por el despliegue de ramas y delgadas fibras desde pinturas acrílicas abstractas, algunas acompañadas de objetos encontrados como zapatos viejos, bisutería y piezas de computador o también elementos de la naturaleza como bichos, mariposas y flores. En esta especie de escenarios suspende delgados hilos que con paciencia y disciplina rocía más de 200 veces con agua salificada. Así, va formando cristales de sal condenados a la autodestrucción ante cualquier aumento de humedad que pueda ocurrir en el ambiente.

Por esta razón, un día comenzó a fotografiar sus instalaciones y captar la belleza de estos lienzos tridimensionales. Este registro le reveló su propio punto de vista, en el que persistía la forma de mirar de un pintor. Quedó maravillado por el potencial de estas imágenes que él define como metáforas de uno relato del Antiguo Testamento. “Mediante la utilización de la sal como medio artístico y los títulos escogidos para la obra -Sodoma y Gomorra- Rubio pretende conectar al espectador con la narrativa bíblica en la cual Dios, en castigo a la avaricia y codicia de sus habitantes, destruyó esas ciudades”, explica la curadora de la muestra Manon Slome, quien actualmente es la curadora jefa del proyecto No Longer Empty, y ha trabajado con el artista en NY durante los últimos 13 años.

Para el director del Museo Nacional de Bellas Artes, Roberto Farriol, “esta exposición es precisamente una operación de desplazamientos disciplinares y de cruces de medios con tecnologías que el artista establece entre la fotografía y la pintura. Rubio captura y detiene el paso de los acontecimientos, con el fin de transformarlos en imágenes irreales. O dicho de otro modo, se trataría de un intento por alcanzar, por medio de la fotografía, una dimensión de imagen des-fotografiada; es decir, la revelación de una realidad interna que anhela superar la apariencia de lo real”.

Rubio toma las fotografías de sus instalaciones con la salida del sol, ya que para él representa “la esperanza en la vida y en la renovación”. El artista explica que el conjunto de obras que presenta en la muestra se caracteriza por una profunda preocupación por el medio ambiente: “Mi intención es representar el caos económico y medio ambiental causado por la codicia y avaricia existente en el sector financiero, el consumismo y la producción industrial de alimentos. Nuestro sistema ecológico, tanto animal como vegetal, está pagando las consecuencias”.

Sobre el artista

Raimundo Rubio Huidobro nació en Santiago de Chile en 1956. Proviene de una familia de poetas: su padre Alberto Rubio, Premio de la Academia Chilena de la Lengua; su hermano Armando, Premio Municipal de Santiago de Poesía; su sobrino Rafael, Premio Pablo Neruda y descendiente por parte materna del poeta Vicente Huidobro. En Chile estudió en el Instituto Experimental de Arte en Santiago y en los talleres de pintura de Fred Jarvis y Kurt Herdan. En 1979 se trasladó a Washington D.C. y desde 1999 vive y trabaja en Nueva York.

Ha realizado diez exposiciones individuales y numerosas muestras grupales en Barcelona, Santiago, Washington D.C. y Nueva York. En 2013 expone en la Galería Isabel Aninat y en 2015 en la galería de la Embajada de Chile en Washington D.C. Rubio también ha sido parte de exhibiciones grupales en El Museo del Barrio, Nueva York; Corcoran Gallery of Art, Washington D.C. y en el Chelsea Museum of Art, Nueva York. En 2009 y 2010 participa en el proyecto No Longer Empty, a cargo de la curadora norteamericana Manon Slome.

“A través de los ojos del pintor”

  • Viernes 20 de enero al domingo 16 de abril de 2017 / martes a domingo, 10:00 a 18:45 horas / Sala Chile Museo Nacional de Bellas Artes.

Cristales de sal, ramas, objetos encontrados, pinturas acrílicas y fotografías son los elementos que Raimundo Rubio utiliza para su exposición A través del ojo del pintor, propuesta con la que el artista chileno manifiesta una crítica a la destrucción de la naturaleza causada por la avaricia que conlleva el sistema capitalista.

Fue después de un viaje por el desierto de Atacama que el artista chileno Raimundo Rubio (1956), consideró utilizar los cristales de sal como material en sus instalaciones. La primera de ellas surgió en la ciudad donde reside, New York, a partir de un encargo de No Longer Empty (NLE), una organización sin fines de lucro, que organiza eventos culturales y programas educacionales en edificios desocupados. Desde ese entonces, Rubio desarrolló una línea de trabajo caracterizada por el despliegue de ramas y delgadas fibras desde pinturas acrílicas abstractas, algunas acompañadas de objetos encontrados como zapatos viejos, bisutería y piezas de computador o también elementos de la naturaleza como bichos, mariposas y flores. En esta especie de escenarios suspende delgados hilos que con paciencia y disciplina rocía más de 200 veces con agua salificada. Así, va formando cristales de sal condenados a la autodestrucción ante cualquier aumento de humedad que pueda ocurrir en el ambiente.

Por esta razón, un día comenzó a fotografiar sus instalaciones y captar la belleza de estos lienzos tridimensionales. Este registro le reveló su propio punto de vista, en el que persistía la forma de mirar de un pintor. Quedó maravillado por el potencial de estas imágenes que él define como metáforas de uno relato del Antiguo Testamento. “Mediante la utilización de la sal como medio artístico y los títulos escogidos para la obra -Sodoma y Gomorra- Rubio pretende conectar al espectador con la narrativa bíblica en la cual Dios, en castigo a la avaricia y codicia de sus habitantes, destruyó esas ciudades”, explica la curadora de la muestra Manon Slome, quien actualmente es la curadora jefa del proyecto No Longer Empty, y ha trabajado con el artista en NY durante los últimos 13 años.

Para el director del Museo Nacional de Bellas Artes, Roberto Farriol, “esta exposición es precisamente una operación de desplazamientos disciplinares y de cruces de medios con tecnologías que el artista establece entre la fotografía y la pintura. Rubio captura y detiene el paso de los acontecimientos, con el fin de transformarlos en imágenes irreales. O dicho de otro modo, se trataría de un intento por alcanzar, por medio de la fotografía, una dimensión de imagen des-fotografiada; es decir, la revelación de una realidad interna que anhela superar la apariencia de lo real”.

Rubio toma las fotografías de sus instalaciones con la salida del sol, ya que para él representa “la esperanza en la vida y en la renovación”. El artista explica que el conjunto de obras que presenta en la muestra se caracteriza por una profunda preocupación por el medio ambiente: “Mi intención es representar el caos económico y medio ambiental causado por la codicia y avaricia existente en el sector financiero, el consumismo y la producción industrial de alimentos. Nuestro sistema ecológico, tanto animal como vegetal, está pagando las consecuencias”.

Sobre el artista

Raimundo Rubio Huidobro nació en Santiago de Chile en 1956. Proviene de una familia de poetas: su padre Alberto Rubio, Premio de la Academia Chilena de la Lengua; su hermano Armando, Premio Municipal de Santiago de Poesía; su sobrino Rafael, Premio Pablo Neruda y descendiente por parte materna del poeta Vicente Huidobro. En Chile estudió en el Instituto Experimental de Arte en Santiago y en los talleres de pintura de Fred Jarvis y Kurt Herdan. En 1979 se trasladó a Washington D.C. y desde 1999 vive y trabaja en Nueva York.

Ha realizado diez exposiciones individuales y numerosas muestras grupales en Barcelona, Santiago, Washington D.C. y Nueva York. En 2013 expone en la Galería Isabel Aninat y en 2015 en la galería de la Embajada de Chile en Washington D.C. Rubio también ha sido parte de exhibiciones grupales en El Museo del Barrio, Nueva York; Corcoran Gallery of Art, Washington D.C. y en el Chelsea Museum of Art, Nueva York. En 2009 y 2010 participa en el proyecto No Longer Empty, a cargo de la curadora norteamericana Manon Slome.