“Sin Estrellas”

Sala Gasco cierra la temporada 2017 con una muestra del artista visual Carlos Rivera, quien como un navegante sin rumbo y sin estrellas, emprende el desafío de recorrer la ciudad de Santiago sólo mirando el suelo, anulando su entorno y paisaje para así “pintar el cielo”. Esta nueva forma de entender y aproximarse a la ciudad derivó en el proyecto de reciclaje artístico que da forma a gran parte de las 20 obras, de pequeño y gran formato, de esta exposición.

“Sin estrellas” ha titulado el artista esta muestra, en la que, como un atento observador y recolector, acopia pequeños objetos metálicos recogidos por él desde el suelo de las calles, o bien restos de sus herramientas de trabajo. Estos desechos humanos prefabricados, a los que se les ha encontrado una cualidad casi encubierta, cobran una vitalidad significativa al ser dispuestos -como puntos luminosos- sobre grandes superficies negras, que son nuevamente resignificadas al ser montadas en un espacio de arte.

La exposición “Sin Estrellas” tiene su origen en la palabra Desastre que es una palabra compuesta del sufijo latino de “Dis”, que significa sin, y “Astrum”, estrella. Un título poético que presenta la búsqueda del artista visual por entender la paradoja de cómo desde la luz se puede representar la oscuridad. Por ello su trabajo se compone de obras acromáticas, en negros, grises, cuyo soporte principal es el contraste de luz y sombra.

Invitamos a los espectadores a detenerse y observar estas interesantes obras y a fascinarse con la apuesta de Carlos Rivera, desde el 14 de diciembre al 23 de febrero en Sala Gasco Arte Contemporáneo (Santo Domingo 1061), horario: Lunes a viernes 9 a 17 hrs.

“Volver a la luz”

TÓTILA ALBERT EN SALA GASCO: “VOLVER A LA LUZ”

  • Reflexivo y espiritual, desde los inicios de su formación como escultor, Tótila Albert rompería con los cánones de la academia de su tiempo.
  • Por décadas un valioso conjunto de obras del artista, en su mayoría en yeso,  permaneció en manos de su hija Luz. Las esculturas que se presentan hoy en Sala Gasco son versiones fundidas en bronce de estos originales y pertenecen a un coleccionista privado.
  • Obras como Las Mujeres de la Montaña, La Tierra y La Florentina se expondrán desde el 4 de octubre al 1 de diciembre, en Santo Domingo 1061.

Cerca de 35 piezas en bronce se exhibirán a partir del 4 de octubre en Sala Gasco. La muestra, que tiene como curadora a Marisol Richter, nos permitirá recorrer la vida artística de Tótila Albert, talentoso escultor, poeta y músico.

Amigo de la poetisa chilena Gabriela Mistral y cercano a Pablo Neruda y a Salvador Reyes, Albert vivió largos años de su vida en Berlín, en un período en que el movimiento expresionista alemán estaba en pleno desarrollo.

Influido por el psicoanalista Sigmund Freud y por el médico y psiquiatra Carl Gustav Jung, Tótila exploró el mundo de los símbolos del inconsciente, y dejó que el cuerpo humano fuese su centro de inspiración. El marcado erotismo y modernidad de su obra provocó más de alguna polémica; la más conocida es la que acompañó la inauguración del Monumento a Rodó (1944). En esos momentos Albert fue uno de los primeros artistas chilenos en optar por el desnudo en una escultura pública, que se ubica hasta hoy en el Parque Balmaceda de Providencia.

Tesoro  patrimonial y artístico

La exposición que se inaugura próximamente en la Sala Gasco es producto de la feliz coincidencia entre una investigación universitaria, la voluntad de un coleccionista y el apoyo de Fundación Gasco. A fines de 2015 cuatro profesionales egresados del Máster en Historia y Gestión del Patrimonio Cultural de la Universidad de los Andes, interesados en rescatar y “sacar a la luz” la obra de Tótila Albert, contactan a su única hija, Luz. En su casa de isla Negra encuentran un verdadero tesoro, compuesto por esculturas, manuscritos, libros de poesía autoeditados y álbumes familiares con más de 400 fotografías, recortes de prensa y cartas del artista, dirigidas entre otras personas a Gabriela Mistral. Frente a este descubrimiento eligen como proyecto de título realizar una investigación en torno a la vida y obra del artista. “La obra escultórica y poética de mi padre necesita urgentemente ser dada a conocer por nuevas generaciones…”, expresa Luz Albert a los investigadores.

Poco después el abogado y coleccionista de arte Luis Alberto Gatica conoce a Luz Albert y, cautivado con las obras de Tótila, le propone aportar el financiamiento para que los yesos sean fundidos en bronce. Encantada con la idea, su hija Luz accede a la propuesta, ya que “siempre había querido que las esculturas de mi padre quedaran en manos de un solo dueño”, señala.

Una vez cerrado este acuerdo la Fundación Gasco se suma al proyecto ofreciendo el espacio para exhibir estas obras hasta ahora inexistentes del gran escultor. Hasta el 1 de diciembre la Sala Gasco Arte Contemporáneo albergará las piezas facilitadas por Luis Alberto Gatica, además de otras pertenecientes al coleccionista Roberto Grimberg. Las obras irán acompañadas por dos audiovisuales realizados por la artista Mariana Silva, que recogen el proceso de fundición de los bronces en el taller de Luis Montes, y las distintas etapas de la vida de Tótila Albert, respectivamente.

Vida y obra

Chileno de nacimiento, pero de ascendencia alemana, Tótila Albert Schneider nace en Santiago  el 30 de noviembre  de 1892.  A temprana edad su madre lo envía a Berlín para iniciar su carrera  de artista.  Dentro de su primer viaje a Alemania -entre  1916 y 1923- destaca una corta estadía en el taller del escultor Franz Metzner, logrando una rápida consagración en el medio artístico berlinés. Su obra plástica más importante durante ese período fue Las Mujeres de la Montaña, elaborada en 1918 en plena “Gran Guerra”, como fue conocida la Primera Guerra Mundial.

Esta obra, incluida en la muestra de Sala Gasco, consiste en cuatro figuras sentadas que representan el dolor, el pensamiento, la lucha y la acción creadora, coronadas por una quinta figura de pie que alude a la perfección. Cada figura es un templo dedicado al cultivo de un arte: el primero a la música, el segundo a la lectura de los libros sagrados y a la de la literatura mundial, el tercero a la discusión libre, la cuarta a las representaciones dramáticas en el estilo clásico primitivo y finalmente el templo de la perfección a la danza religiosa. Sin embargo, tras el término de la guerra esta obra no pudo ser construida como se proyectó inicialmente por el artista, quedando de ella sólo su maquette y versiones en pequeño formato, en yeso y bronce, que son posteriormente expuestas en Chile.

En 1923 Tótila regresa a Santiago y realiza su primera exposición, la que es objeto de una bullada crítica por el marcado  erotismo de sus obras.

Durante el Gobierno  de Carlos Ibáñez del Campo y tras el cierre de la Academia de Bellas Artes (1929), Albert es becado para estudiar escultura ornamental en Europa junto a otros treinta artistas nacionales, conocidos como la “Generación del 28”. Los apremios económicos de esa década y su frustrado intento por proyectar su obra en Chile hacen de Tótila un hombre silencioso, retraído y de bajo perfil. En Berlín conoce a quien será su esposa, Ruth Ehrmann, pero el avance del nazismo impide que el artista se radique en Europa, viéndose obligado a regresar a Chile al estallar la II Guerra Mundial (1939).

En Santiago Tótila es catalogado como un excéntrico, debido principalmente a su nueva concepción estética en el ámbito de la escultura nacional y su desapego por la idea de belleza, que imperaba sobre la figura humana impuesta por la academia.

“Nunca he podido estar en una academia. No sé si hago bien o mal las cosas, pero hago lo que siento. Toda mi vida he sido enemigo del aprendizaje de las academias. El artista necesita libertad…  y allí sólo saben a uno cortarle a las alas”, señala  a la prensa chilena de su época.

Durante los años 50 se desempeña como profesor en la Universidad de Chile y de ahí se autodestierra del mundo artístico nacional. Crea además su obra cúlmine, La Tierra, que también será expuesta en Sala Gasco. Tótila enseñará escultura hasta su muerte, en 1967, en su propio taller de calle Huérfanos.

“Desconocido para muchos quizás por su carácter complejo, que lo llevó a no relacionarse con los artistas de la época ni con la colonia alemana, o por la recepción por parte del público y la crítica, un tanto desconcertada por el planteamiento estético que su obra exhibía, Tótila silenciosamente decide, sin embargo, seguir adelante con su trabajo escultórico de gran carga simbólica”, señala Marisol Richter, historiadora del arte,  académica e investigadora de la Universidad de los Andes, quien tuvo a su cargo la curatoría de esta exposición.

“Fui escultor, poeta y músico de mí mismo para la gloria de Dios”,

Tótila Albert.

VOLVER A LA LUZ: TÓTILA ALBERT

Sala Gasco Arte Contemporáneo

Santo Domingo 1061 (Metro Plaza de Armas), Santiago

4 de octubre al  1 de diciembre 2017

Lunes a Viernes de 9:00 a 17:00 horas.

www.salagasco.cl

ENTRADA LIBERADA

RECORRIDOS DIDÁCTICOS: inscripcionessalagasco@gestocultura.cl

Los RECORRIDOS DIDÁCTICOS son totalmente gratuitos y guiados por un equipo de mediadores artísticos especialmente capacitados con amplia experiencia en atención de grupos, quienes, más que comunicar contenidos de manera tradicional o académico – enciclopédica, buscan formar espectadores críticos.

Los recorridos son creados para cada una de las exposiciones y los diversos públicos que recibe la Sala Gasco, incluyendo estudiantes desde 3° Básico a IV° Medio, universitarios, adultos mayores, personas con necesidades educativas especiales y público general.

El objetivo principal de este programa, que utiliza una metodología lúdica y participativa, es potenciar la curiosidad y habilidades sociales de los estudiantes, así como la capacidad de expresar ideas y creencias y poder reflexionar sobre éstas. 

Los RECORRIDOS DIDÁCTICOS requieren de inscripción previa (inscripcionessalagasco@gesto-cultura.cl) y se realizan para grupos de entre 10 y 40 personas.

LAS ACTIVIDADES DE LA SALA GASCO ARTE CONTEMPORÁNEO FORMAN PARTE DE UN PROYECTO ACOGIDO A LA  LEY DE DONACIONES CULTURALES

“El peso de las cosas”

Jueves 3 de agosto al 22 de septiembre de 2017 / Lunes a Viernes de 9:00 a 17:00 horas / Sala Gasco Arte Contemporáneo. Santo Domingo 1061. Metro Plaza de Armas.

  • En la muestra la artista propone una manera distinta de aproximarse a la materia, a la relación con el mundo interno y externo; para ello deja su rol modelador y toma distancia al observar el acontecer de los procesos.
  • “Mi interés por la educación es el mismo que el de la cerámica. El educar tiene que ver con un proceso, con dar forma; al igual que la cerámica, con modelar”, señala la directora de Fundación Nube.

A partir del 3 de agosto al 22 de septiembre la artista Paula de Solminihac,  bajo la curatoría del colombiano José Roca, expondrá en Sala Gasco quince piezas  que nacen a partir de la utilización de residuos de obras anteriores y de su metodología de trabajo que se sustenta en la observación de la transformación de la materia.

En una antigua panadería de los años 30, hoy adaptada para talleres que albergan a un grupo de artistas, se encuentra creando desde el 2010, la artista visual y profesora de la Universidad Católica, Paula de Solminihac.

Para la expositora todo residuo da vida a nuevos proyectos, todo sirve, todo se recicla y si no partimos de esta premisa, el arte de  de Solminihac no se entiende. Testigo de ello es su taller inundado de paños, diarios, arcilla cruda, saquitos, envolturas de distinto tipo o cuanto material  ya utilizado y reutilizado en obras anteriores exista.

La propuesta de Paula para esta muestra es distinta, hoy quiere tomar un rol de espectadora de ciertos procesos, tomar distancia, dejar que las cosas pasen y que sea el propio peso de las cosas las que hablen. Por ello, la artista  aprovecha –por ejemplo– lo que pasa en el oculto y oscuro  mundo subterráneo y deja que la putrefacción haga lo suyo.  

La historia de la exposición comienza con el recuerdo de un hecho anecdótico: una tarde su abuela le cuenta que el  palto (macho) tenía que tener una palta (hembra) para producir frutos. Buscando otro árbol que tuviera la misma condición, encuentra en el cerezo, el árbol que elegiría para su próxima obra.  “La idea era tomar distancia de mi rol modelador y dejar que las cosas se automodelaran. Quería ser espectadora de ciertos procesos que yo provocaba o estimulaba”, explica.

En ese contexto, comienza a  dar forma a lo que hoy  es su exposición. En el 2015 –tras haber expuesto en Paris, Nueva York, Bogotá, Lima y Buenos Aires–  vuelve a su taller y recicla toda la arcilla que tiene; arcillla cruda que durante muchos meses permanece en unos  saquitos y éstos en unos baldes con arena y agua. El ambiente húmedo las  automodela.  Y en ese afán de provocar es cuando decide comprar los cerezos.

Huellas que dejan evidencia

La cerámica la cautivó desde joven. Primero en sus trabajos de investigación; luego, como materia para su licenciatura; más tarde, en el magíster y hoy es  la  fiel protagonista de sus muestras.

Para la directora de Nube –fundación dedicada a  proyectos de arte y educación– la cerámica es valiosa no solo como material sino también en sus procesos, como cuando el fuego transforma al barro en cerámica. “Algo poco importante llega a ser  muy importante como por ejemplo desde el punto de vista arqueológico, que a partir de un fragmento de cerámica construyen toda la historia de una civilización o para convertirlo en un recipiente para almacenar el alimento”,  señala.

Para de Solminihac la cerámica tiene un rol mediador entre dos lenguajes, al igual que con los mapas y cartografías, otro elemento sobre el cual la artista ha trabajado mucho.

Exhibición, Sala Oriente

*Collar o  forma de la serpiente: consiste en una  serie de piezas con forma de cuencos que se van aplanando cuando se encuentran en el suelo. Lo cóncavo y lo convexo se convierten en el plano que puede darse vuelta. Tiene un rol simbólico que alude a la circularidad, a esa dicotomía entre el bien y el mal, entre el remedio y el veneno.

* Las orillas se organizan a partir de  una serie de planos  o dibujos que nacieron espontáneamente y que la artista llama los Remolinos. El rol que cumplen estas orillas de cerámica es de manifestar un cierto estado a la hora de hacer las obras que tienen que ver con los flujos de conciencia (como el pensamiento hablado).

*Invunche: decenas de pequeños sacos de restos de telas de algodón y lino envuelven restos de arcilla de procesos anteriores, transformandose en pequeños Invunches, denominación para el ser deforme y clausurado proveniente de la  mitológica mapuche, que se han amarrado entre sí para ser la evidencia mas clara y concreta del peso.

*El Descanso: son dos vigas de madera que cuelgan horizontales sobre las que descansan pequeños estuches de tela llenos de etiquetas con información guardada por la artista de procesos anteriores. Este punto da testimonio de la  obsesión que tiene la expositora por el archivo.

Sala Poniente

*Video: de aproximadamente 2 minutos de duración, esta cápsula es documentada por una alumna de la artista, que formó parte del equipo con la que trabajó gracias al apoyo de la propia universidad,  que “relata” la historia de los cerezos desde el día que se plantan hasta el día de su desentierro. Todas las capas de la filmación van superpuestas manifestándose las imágenes a veces  como dibujos, pinturas o acuarelas.

*Cortezas: dos impresiones de 3 x 3 metros en papel de algodón, dan cuenta de las multiples capas con que la artista construye la memoria de sus obras: estas imágenes son hechas a partir de la fotografía de las macetas de tela, abiertas y descompuestas, que contuvieron a los cerezos plantados, que una vez abiertas y fotografiadas, son luego invertidas digitalmente y el papel donde se han impreso, es usado para volver a envolver, ahora a sí mismas, inciando un nuevo ciclo de espera, hasta el día antes de la inauguración, cuando serán abiertos para ser expuestos.

*2 Victorias creadas con papel de diario pintado que imitan la estructura de la Victoria Regia, un loto gigante del Amazonas, que por su estructura permite sostener el peso incluso de un niño mientras flota. Son dos formas circulares que aparecen producto del pegado reiterado de pétalos de papel uno sobre otro en torno a su eje.

*Lo que Resta, son los restos de las macetas que son expuestas tal como quedaron, despues de seguir cuidados protocolares de restauración.

*De Aquí Saldrá Algo, y NaN son baldes, etiquetas y arcillas que están en pleno proceso de transformación y que buscan trasladar el proceso del taller al lugar de exhibición.

De esta forma ambas salas dan cuenta sobre cómo las cosas caen sobre su propio peso. Paula quiere que el público se dé el tiempo para mirar antes que pedir explicaciones; que se formulen preguntas antes de solicitar respuestas.

“Los invito a un viaje interno a partir de la mirada y de la compañía de las cosas que van a estar en cada espacio de Sala Gasco”, finaliza de Solminihac.

RECORRIDOS DIDÁCTICOS: inscripcionessalagasco@gestocultura.cl

Los RECORRIDOS DIDÁCTICOS son totalmente gratuitos y guiados por un equipo de mediadores artísticos especialmente capacitados con amplia experiencia en atención de grupos, quienes, más que comunicar contenidos de manera tradicional o académico-enciclopédica, buscan formar espectadores críticos.

Los recorridos son creados para cada una de las exposiciones y los diversos públicos que se presentan en Sala Gasco durante el año, que van desde estudiantes de 3° Básico a IV Medio, universitarios, adultos mayores, personas con necesidades educativas especiales y público general.

El objetivo principal de este programa que utiliza una metodología lúdica y participativa es potenciar la curiosidad y habilidades sociales de los estudiantes, así como la capacidad de expresar ideas, creencias y reflexionar sobre éstas. 

Los RECORRIDOS DIDÁCTICOS requieren de inscripción previa (inscripcionessalagasco@gesto-cultura.cl) y se realizan para grupos de 10 personas como mínimo y máximo 40.

-Proyecto acogido a la LEY DE DONACIONES CULTURALES

-Obra realizada con el aporte de la Dirección de Artes y Cultura, Vicerrectoría de Investigación de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

“Cuerpo y materia”

16 de mayo al 14 de julio de 2017 / Lunes a Viernes de 9:00 a 17:00 horas / Sala Gasco Arte Contemporáneo. Santo Domingo 1061. Metro Plaza de Armas.

RECORRIDOS DIDÁCTICOS: inscripcionessalagasco@gestocultura.cl

Los RECORRIDOS DIDÁCTICOS son totalmente gratuitos y guiados por un equipo de mediadores artísticos especialmente capacitados con amplia experiencia en atención de grupos, quienes, más que comunicar contenidos de manera tradicional o académico-enciclopédica, buscan formar espectadores críticos.
Los recorridos son creados para cada una de las exposiciones y los diversos públicos que se presentan en Sala Gasco durante el año, que van desde estudiantes de 3° Básico a IV Medio, universitarios, adultos mayores, personas con necesidades educativas especiales y público general. El objetivo principal de este programa que utiliza una metodología lúdica y participativa es potenciar la curiosidad y habilidades sociales de los estudiantes, así como la capacidad de expresar ideas, creencias y reflexionar sobre éstas.
Los RECORRIDOS DIDÁCTICOS requieren de inscripción previa (inscripcionessalagasco@gesto-cultura.cl) y se realizan para grupos de 10 personas como mínimo y máximo 40.

Colectiva escultura chilena se presenta en Sala Gasco

Marta Colvin, Francisco Gazitúa, Cristóbal Guzmán, Félix Maruenda, Osvaldo Peña, Rosario Perriello y Norma Ramírez son los autores de las obras que estarán exponiéndose desde el 16 de mayo al 14 de julio en Sala Gasco Arte Contemporáneo.

Los máximos exponentes de la escultura nacional reflexionan –en un arte volumétrico- sobre el paisaje, la cordillera, la cultura y los mitos ancestrales.

Piedra, madera nativa, acero inoxidable, bronce, fierro y porcelana son parte de los materiales con que los escultores dieron vidas a sus obras.

También se hace presente como forma de arte, objetos cotidianos como una marraqueta para hablar del hambre que padece el mundo.

Proyecto acogido a la LEY DE DONACIONES CULTURALES

Hacía tiempo que el artista y curador Carlos Navarrete estudiaba el desarrollo de la escultura local. Fascinado por el trabajo de un grupo de artistas, provenientes de diversas formaciones académicas y que  tienen en común el apego al territorio y al paisaje andino, decidió darle vida a la muestra “Cuerpo y Materia”.

“Dicha exhibición tratará de investigar en cómo se relacionan los artistas convocados respecto a sus problemáticas personales y el macizo andino, al tiempo de ser ellos notables representantes de nuestra escultura nacional”, explica Navarrete.

Sobre los creadores:

Marta Colvin (1907-1995) ganadora del  Premio Nacional de Arte en 1970 realizó sus estudios en la Escuela de Bellas Artes. La chillaneja indaga en las posibilidades de la materia como un elemento capaz de reflejar la variedad cromática de una lejana Cordillera de los Andes, maciza e imponente, lo que lleva a su escultura a buscar, desde la altura de sus obras y el trabajo con la materia, una similitud con ese paisaje. Obras tales como “Aku-Aku” (1960), “Signo Solar” (1962) y “Toqui” (1963) reflejan esa necesidad de la escultura de Marta Colvin de buscar en las culturas ancestrales de Chile una medida o proporción mística de cómo esos pueblos observaban, y al mismo tiempo admiraban, la belleza de los Andes. Es una de las primeras artistas chilenas que introduce lo moderno en el hacer escultórico nacional con una fuerte raigambre anclada en las culturas precolombinas.

Colvin estudia en Francia y reside ahí  por más de treinta años integrándose con éxito al medio artístico internacional, representada por la Galerie de France, en París. También  -becada por el British Council- se traslada por dos años a Londres. El talento de Marta fue reconocido mundialmente con la obtención de premios en importantes eventos en Europa, Asia, Estados Unidos y Sudamérica y el emplazamiento de sus esculturas en distintos países.

Francisco Gazitúa (1944) escultor chileno que marca el inicio de la contemporaneidad en la escultura local, ya que, siendo discípulo de Marta Colvin, rápidamente comprendió que la vitalidad de la materia y la complejidad de nacer a los pies de la cordillera de los Andes obligaba al escultor no sólo a buscar en lo más recóndito de sus raíces americanas aquellos elementos distintivos para hacerlos forma escultórica, sino que también había que asumir el viaje por los extensos parajes de este continente para dimensionar un cuerpo de obra capaz de entablar un diálogo con este territorio joven y telúrico.

Gazitúa trabaja con la madera, el metal y la piedra; ésta última su fuente de inspiración y profunda meditación, porque en ella su creación ha sabido entrelazar el carácter andino de nuestra cultura y la huella del imperio Inca del que está impregnada.

Cristóbal Guzmán (1978)  este  joven escultor se abocó a recuperar la tradición del volumen ensamblado, algo iniciado a comienzos del siglo XX por Pablo Gargallo (1881-1934) y luego por Pablo Picasso (1881-1973). Sin considerarse un escultor moderno, Guzmán examina en esa primera era de la modernidad europea los elementos constructivos que hacen de la obra algo más que un objeto ensamblado o evocador de un pasado industrial. Su interés en el trabajo volumétrico a partir de láminas metálicas ensambladas va por la vía de relacionar los aspectos geométricos y o cinéticos que el volumen abordaría en la medianía del siglo pasado. Sin ser por lo tanto un escultor geométrico, ni mucho menos un creador moderno, se podría definir su cuerpo de obra como la de un investigador en los espacios de una cierta geometría tardía, algo muy en boga  hoy en día, si pensamos en ese velo de retro-futurismo en el que la sociedad contemporánea pareciera estar inmersa. Por lo mismo, es uno de los artistas que participa de la escultura en su campo expandido, y lo interesante de este hecho es que el artista hace una escultura que es volumen y objeto al mismo tiempo.

Félix Maruenda (1942-2004) fue escultor y docente en un Chile fuertemente convulsionado por la crisis política de los años 70 y  por las diversas tragedias naturales a las que se ha visto expuesto como nación. Maruenda expresa en sus esculturas dolores, horrores y esperanzas a las que nuestra sociedad occidental ha estado sometida, sin mediar con los miedos internos o con el temor a no decir lo que había que declamar.

“Félix construye para destruir. Su arte es agresivo e irritante, es la rebelión de su espíritu ante la crueldad e injusticia de un mundo del cual es testigo y parte”,  palabras de Ricardo Mesa (1969).

Rosario Perriello (1973) es una inquieta artista que, desde la estética del collage o el objeto encontrado, aborda el volumen con mucha contemporaneidad. Hace unos años, en las amplias dependencias de Sala Gasco, sorprendió con una serie de obras hechas con impresos industriales, poniendo en jaque el concepto de collage y retrato. Hoy investiga en las posibilidades de la porcelana como materia volumétrica para recrear un pequeño y a la vez imperceptible “Jardín del Edén”, centrando su foco de atención en el reino vegetal, el cual se dispone en una de las alas de esta sala a la manera de una sutil intervención en el espacio.

Osvaldo Peña (1950) escultor que ha dedicado buena parte de los últimos años a trabajar las maderas nativas del sur de Chile, para encontrar en ellas los mitos y ritos de historias pasadas, las que de cuando en cuando se dejan caer por el cotidiano local. Por tal motivo observar una obra de este escultor es también dejarse llevar por los aromas y texturas de esa materia, provenientes de tierras en donde la humedad se confunde con la lluvia. Para Peña, la madera es  una materia viva, al igual que en su momento lo fue para Marta Colvin y Francisco Gazitúa.

Norma Ramírez (1964) ha transitado por la escultura en su vertiente contemporánea a un trabajo cercano a la instalación, en donde es posible advertir las resonancias de un paisaje propio del norte chileno. En sus realizaciones de comienzos de los años noventa la artista se encontraba atraída por formas y tonalidades que aludían a la sequedad y sobriedad de las grandes extensiones del altiplano local. Por ello, la problemática que su obra abordaba decía relación con hallar el justo equilibrio para que la materia, en varios casos el barro, fuese partícipe de formas agudas, algunas de las cuales aludían a ritos ancestrales por el aire totémico que de ellas emanaba.

Con el paso de los años Ramírez comenzó a explorar en una serie de materialidades, las cuales fueron de-construyendo su manera de entender el volumen. Al mismo tiempo, ese modo contemporáneo de concebir el espacio la llevó a investigar en nuevas materialidades, algunas de ellas frágiles y transparentes, al punto de requerir un gesto de corte y confección para su presencia en el espacio de exhibición.

Sin duda que, “Cuerpo y Materia” será un desafío para el espectador que tendrá que  desentrañar cómo las obras  dialogan entre sí y, al mismo tiempo, cómo ellas son verdaderos faros de los momentos que la historia del volumen local ha ido transitando. “Con el espíritu de un niño inquieto, espero que el público disfrute y vea detenidamente cada obra”, concluye  el artista y curador de la muestra Carlos Navarrete.

“Súper Estructuras”

  • Exposición bipersonal de Paula Dünner y José Dumay
  • Sala Gasco Arte Contemporáneo. Santo Domingo 1061 (Metro Plaza de Armas) Santiago.
  • 7 de diciembre de 2016 al 24 de febrero de 2017
  • Lunes a Viernes de 9:00 a 17:00 hrs.
  • VISITAS GUIADAS GRATUITAS: inscripcionessalagasco@gesto-cultura.cl
  • Proyecto acogido a la LEY DE DONACIONES CULTURALES

Dos visiones que convergen en un interés científico común se integran en una exposición conjunta. Mientras Dumay proyecta las máquinas de observación extremas, los dispositivos mediante los cuales la ciencia investiga lo realidad más allá del átomo;  Dünner propone la visualidad de aquellos mundos que trascienden la realidad cotidiana. En un despliegue de texturas, textiles y costuras nos devela, en clave alegórica, los mundos invisibles, las visiones de lo microscópico y lo molecular.

Una propuesta visual bipersonal es la que traerán a partir del 7 de diciembre a Sala Gasco, los artistas Paula Dünner y José Dumay. El mutuo interés por el mundo científico contemporáneo y sus múltiples dimensiones para abordarlo en un sentido plástico llevó a que ambos expositores decidieran desarrollar una muestra conjunta basada en sus trabajos individuales.

Paula, a  través de materiales textiles y formas orgánicas desafía lúdicamente las representaciones científicas y re-imagina las relaciones entre la percepción de la realidad y el mundo de lo invisible al ojo humano. Y en contrapunto José, representa en sus obras  imágenes de diversos dispositivos tecnológicos creados por el hombre para observar desde la dimensión científica aquellas realidades sub-atómicas que transforman nuestra comprensión del universo.

Si bien se conocen hace años, hoy por primera vez convergen en una exposición conjunta. La muestra  Súper  Estructuras comienza a gestarse cuando José Dumay  le  plantea a la artista Paula Dünner  hacer un contrapunto entre las propuestas de ambos articulándolas en una sola exposición. Interesado en el trabajo que Paula venía realizando hacía tiempo, basado en imágenes orgánicas y celulares, José la invita a formar parte de este proyecto. “La idea de presentar un contrapunto entre ambas visiones me pareció muy interesante y así fue cómo empezamos a trabajar en nuestras propias creaciones”, recuerda Dumay.

La condición de espacios gemelos de Sala Gasco, facilitó, explica Dumay/Dünner, la opción de montaje conjunto e individual al mismo tiempo. Ese factor hizo posible presentar un proyecto basado en  un contraste de ideas independientes comprendidas en un marco unitario común.

De esta manera, cada uno en su respectivo taller y con materiales muy diferentes  fueron dándole forma a la muestra que estará expuesta hasta el 24 de febrero en Santo Domingo 1061.

DE COLOSAL A MOLECULAR

Dumay, quien recibió este año el primer lugar en el concurso de pintura del Colegio de Ingenieros expone, en el ala oriente de la sala, trece pinturas de formatos mediano y grande. Utilizando una  técnica pictórica y gráfica contemporánea, representa en la tela dispositivos mecánicos como protagonistas de un relato visual que intenta resolver los complejos ontológicos desde el enfoque científico.

Mientras Dumay – quien define sus procesos creativos como dispersos y acumulativos-  exhibe la máquina, el dispositivo mediante el cual la ciencia investiga lo molecular; Dünner se toma el ala poniente de la sala para proyectar  lo invisible al ojo humano que solo se observa a través de estas máquinas.

Dünner propone una forma de representación propia, para llegar al espectador y transmitirle el placer visual y sensorial de encontrarse y reconocerse en formas y colores que no concebimos como algo que existe en la realidad cotidiana: “No pretendo representar nada científicamente, sino interpretar con mi mirada estos universos mínimos y gigantescos al mismo tiempo”, explica la expositora.

En Súper Estructuras la artista se sale de los límites del bastidor utilizado  en sus anteriores trabajos;  cambia los  materiales tradicionales (óleo sobre tela) que había usado en su última exposición (“Cultivos”, 2014) por  materiales textiles.   Un montaje unitario -compuesto por 20 trabajos textiles que, al mismo tiempo, funcionan individualmente-  recorre ambos muros principales de la sala desplegando un universo más abierto a nuevos límites visuales.

Dünner retoma esta forma de trabajo con fieltro, lanas puras y sintéticas y diferentes tipos de telas como gasas, arpilleras, sedas y entretelas uniéndolos con costuras y bordados  a mano que forman  especies de  patchwork. La artista presenta un nuevo enfoque a través de las calidades y texturas textiles que adicionadas amplían el universo atmosférico de sus antiguos trabajos haciendo un paralelo con la pintura académica que a través del uso de aguadas muestra lo que, esta vez, se representa con transparencias textiles.

 

“Paisaje objetual”

Cordillera de los Andes, Depresión Intermedia, Cordillera de la Costa y Planicies Costeras serán  algunas de las morfologías de nuestro país que recorrerán la Sala Gasco con Paisaje Objetual, la muestra creada por Francisca Eluchans que estará abierta desde el 10 de diciembre al 12 de febrero en Santo Domingo 1061.

Atraída por el relieve, por la materia y por los volúmenes de la geografía, la joven expositora (31) recorre tanto zonas áridas y rocosas como  otras húmedas y orgánicas registrando cada rincón de Chile con su cámara fotográfica. Francisca se detiene en la materia y en los colores; recolecta las piedras del lugar y extrae -cuan souvenir o recuerdos del lugar- materiales naturales que más tarde serán encapsulados.

De esta forma, a partir de la fotografía, construye esculturas geográficas sacadas de sus recorridos, principalmente de la montaña, para luego instalarlas dentro de cajas de espejos permitiéndole  jugar con los reflejos y proyecciones del paisaje.

El Giro de Eluchans

La artista llega a esta muestra con nuevas propuestas: “La  idea es congelar pequeños fragmentos de paisajes y de objetualizarlos por medio de la escultura geográfica”, señala.

“Esta exposición significa un cambio en mi obra. Por primera vez, incluyo nuevos materiales -como el espejo- y estrategias de trabajo. Formalmente mi obra tiene un giro. En la muestra destacan diálogos y tensiones entre lo natural y artificial, lo material y lo ilusorio, la imagen y el objeto. Y se propone que el paisaje es ante todo una idea, una proyección mental que deseamos materializar y conservar”, explica.

La exhibición está conformada por dos instalaciones: La Sala Oriente nos invita a disfrutar de Paisaje Flotante, que consiste en un gran móvil (5 mts largo  x 2 mts de ancho x 4 mts de alto.) de un nuevo paisaje que reúne  150 fotografías colgantes atadas a pequeñas piedras que le dan peso, caída y movimiento y que, en una suerte de mosaico, al reunirse constituyen un paisaje. Cada imagen lleva una piedra colgada recogida en el lugar de origen de la fotografía. Es en este móvil donde la artista crea un diálogo entre lo natural (piedras) y lo artificial (fotografías).

Interesante es recorrer el móvil  en 360 grados, ya que las imágenes van por los dos lados. “Esta obra estará en constante movimiento al estar colgada. De esta forma, el espectador deberá recorrer toda la sala para obtener todas las vistas”, añade Eluchans.

La otra instalación expuesta en la Sala Poniente es una abstracción de un contorno natural representada por una estructura de madera (3 mts. de largo x 2,20 mts. de alto x 1,22 mts de ancho) que hace referencia a la topografía de Chile. Se basa en los extremos relieves de la geografía: Cordillera de los Andes, Depresión Intermedia, Cordillera de la Costa y Planicies Costeras pasan a ser los protagonistas de esta instalación.

La exposición también incluye 5 cajas de espejos: 3 cajas de 100 cm x 100 cm x 30 cm. /1 caja de 140 cm x 60 cm x 30 cm. /1 caja con luz de 100 cm x 50 cm x 30 cm. La quinta caja recrea un espejo infinito.

“La muestra  está pensada para que el espectador pueda participar de forma activa. Las vistas de los espejos van cambiando de acuerdo a la posición del espectador frente a la obra. Por lo tanto será necesario moverse para descubrir nuevas proyecciones”, señala la artista.

Paisaje Objetual es producto de un largo e intenso trabajo de un año, un trabajo más maduro y completo dice la artista y el inicio –sin duda- de una nueva etapa en mi obra”, añade.

Sala Gasco Arte Contemporáneo. Santo Domingo 1061 (Metro Plaza de Armas) Santiago.

Desde el 10 de diciembre de 2015 al 12 de febrero de 2016.

Lunes a Viernes de 9:00 a 17:00 hrs.

Proyecto acogido a la LEY DE DONACIONES CULTURALES