Concierto para Órgano del programa Johann Sebastian Bach “Colección Neumeister 1”

Coral Wir glauben all an einen Gott BWV 1098 (Credo)

Coral Durch Adams Fall ist ganz verderbt BWV 1101

Coral Alle Menschen müssen sterben BWV 1117

Coral Der Tag, der ist so freudenreich. oder Ein Kindelein so löbelich BWV 719 (Navidad) *

Coral Wir Christenleut BWV 1090 (Navidad) *

Coral Das alte Jahr vergangen ist BWV 1091 (Año nuevo)*

Coral Herr Gottnun schleuss den Himmel auf BWV 1092 (Año Nuevo) *

Coral Herzliebster Jesu, was hast du verbrochen BWV 1093 (Pasión) **

Coral O Jesu, wie ist dein Gestalt BWV 1094 (Pasión) **

Coral O Lamm Gottes unschuldig BWV 1095 (Pasión) **

Coral Ah Herrmich armen Súnder BWV 742 (Pasión) **

Coral Christe, der du bist Tag und Licht oder Wir danken dir, Herr Jesu Christ (Pascua) **

Coral Ehre sei dir, Christe, der du leidest Not BWV 1097 (Pascua) **

Coral Aus tiefer Not schrei ich zu dir BWV 1099 (Salmo 129)

Coral Allein zu dir, Herr Jeus Christ BWV 1100

Coral Ach Gott und Herr BWV 714

Coral Erhalt uns, Herr, bei deinem Wort BWV 1103 *

Coral Jesu meine Freude  *

Tenor: Cristopher Carrasco Pozo

Organistas: Luis González Catalán Ph.D. **Gabriel Molina, * Profesor Jorge Pérez

Domingo 22 de Abril de 2018 a las 18,00 horas

Iglesia Luterana El Redentor – Lota 2330, Providencia. Metro Los Leones. Entrada libre.

Notas al programa.

Presentaremos hoy la segunda repetición de un concierto que toqué hace más de treinta años atrás (primera audición en Chile) el 30 de Diciembre de 1985 dentro del ciclo de Obras Completas para Órgano de Johann Sebastian Bach, y que después repetí en esta Iglesia Luterana El Redentor tres años atrás. La novedad es que en esta oportunidad escucharán las melodías de los corales cantados por mi alumno organista Cristopher Carrasco, lo que evidentemente hace más larga la presentación; es por ello que la colección se presenta en dos etapas, en la que participan dos alumnos avanzados, Gabriel Molina y Jorge Pérez.  Copio para ustedes las notas que entonces escribí en mi Olivetti Lettera 32.

“El manuscrito fue compilado por Johann Gottfried Neumeister (1757-1840) y contiene 82 preludios corales para órgano de Johann Michael, Johan Christoph y Johann Sebastian Bach, Friedrich Wilhelm Zachow, Johann Pachelbel, Daniel Erich y Georg Andreas Sorge, y otras cinco composiciones anónimas. Neumeister fue alumno de Georg Andreas Sorge (1703-1778) quien fue miembro de la Sociedad Mizler de la que Bach fue el socio número catorce. La colección Neumeister contiene un total de 66 composiciones pertenecientes a la familia Bach (25 de Johann Michael, 3 de Johann Christoph y 38 de Johann Sebastian. De él (Neumeister) pasó a Christian Heinrich Rinck (1770-1846), quien fue alumno de Kittel, quien a su vez lo fue de J. S. Bach. La biblioteca de Rinck fue comprada en USA por Lowell Mason en 1852, y a su muerte fue rematada y adquirida por la Universidad de Yale. Estos corales para órgano han sido editados por Christoph Wolff de Harvard University en la Edición Bärenreiter BA 5181. Casi al mismo tiempo de anunciarse el descubrimiento (de estos corales el 17 de Diciembre de 1984) por Harold Samuel y Christoph Wolff, el organista de Alemania Oriental Wilhelm Krumbach hizo un anuncio similar en Enero de 1985. Gran parte de los corales que escucharán esta tarde representan a muchos de los que quedaron sin componer en el Orgelbüchlein y cuyos títulos quedaron allí registrados. Estas composiciones representan un estadio previo al de los corales de la colección mencionada, y es lícito suponer que se trata de trabajos realizados entre 1705 y 1714. Estoy muy agradecido a mi amigo William Liller, compositor estadounidense que vive en Reñaca (que es también astrónomo) por facilitarme la revista Musical Times de Londres en que se publicó el artículo “Bach’s Organ MusicStudies and Discoveries”, que me puso tras la pista de estos corales. También quiero agradecer aquí a mi alumno Miguel Ángel Alman, estudiante en Detmold, quien me envió rápidamente (en 1985) la música como regalo de Navidad. También le agradezco a mi otro alumno, Carlos Weil W., por el envío (desde Alemania) del facsímil del  Orgelbüchlein, también editado por Bärenreiter.”

Hasta aquí llegan las notas escritas hace más de treinta años atrás. Aprovecho de agradecer aquí mi alumno, profesor Jorge Pérez, no solo por tocar en este concierto, sino además por facilitarme la re-edición de los Corales Neumeister (Bärenreiter 2003), en que aparecen las melodías de los corales que cantará Cristopher Carrasco, y a los tres por participar en este concierto.

LUIS GONZÁLEZ CATALÁN, Organista-Organero, Licenciado y Magíster en Artes Musicales, Doctor en Filosofía de  Bellas Artes, Texas Tech University.

Culiprán, Melipilla, 12 de Abril  de 2018.

XV Encuentro de Música Sacra: «Soli Deo Gloria»

Martes 17 de abril a las 19:30 hrs.
Templo Mayor de Campus Oriente UC, Av. Jaime Guzmán 3300, Providencia

Repetición:
Miércoles 18 de abril a las 19:30 hrs.
Iglesia de la Veracruz, José Victorino Lastarria 124, Santiago

Entrada liberada

Programa

I
Johann Sebastian Bach (1685-1750)
Cantata BWV 81: Jesus schläft, was sol lich hoffen?
(Jesús duerme, ¿qué puedo esperar?)

1. Aria: Jesus schläft, was soll ich hoffen? (Jesús duerme, ¿qué puedo esperar?)
2. Recitativo: Herr! Warum trittest du so ferne? (¡Señor! ¿Por qué te has alejado?)
3. Aria: Die schäumenden Wellen von Belials Bächen (Las espumantes olas de los torrentes de Belial)
4. Arioso: Ihr Kleingläubigen, warum seid ihr so furchtsam? (Hombres de poca fe, ¿por qué teméis?)
5. Aria: Schweig, aufgetürmtes Meer! (¡Cálmate, mar embravecido!)
6. Recitativo: Wohl mir, mein Jesus spricht ein Wort (Estoy feliz, pues mi Jesús ha pronunciado una palabra)
7. Coral: Unter deinen Schirmen (Bajo tu protección)

II

Cantata BWV 39: Brich dem Hungrigen dein Brot
(Comparte tu pan con el hambriento)

1. Coro: Brich dem Hungrigen dein Brot (Comparte tu pan con el hambriento)
2. Recitativo: Der reiche Gott wirft seinen Überfluss (El generoso Dios nos da abundantemente)
3. Aria: Seinem Schöpfer noch auf Erden (Asemejarse al creador en la Tierra)
4. Aria: Wohlzutun und mitzuteilen (Hacer el bien y compartir)
5. Aria: Höchster, was ich habe (Oh Altísimo, cuanto tengo es solo tu regalo)
6. Recitativo: Wie soll ich dir, o Herr (¿Cómo te pagaría debidamente, Señor?)
7. Coral: Selig sind, die aus Erbarmen (Bienaventurados los que por piedad)

Intérpretes:
Solistas vocales:
Marisol Vega, soprano
Fernanda Carter, contralto
Ariel González, Tenor
Camilo Olguín, bajo

Coro Ad Maiorem Dei Gloriam

Sopranos: Marisol González, Florencia Novoa, Vanessa Rojas
Contraltos: Fernanda Carter, Marco Marchant
Tenores: Ariel González, Pablo Molina
Bajos: Camilo Olguín, Christian Castro

Academia Bach de Santiago
Sergio Candia y Elke Zeiner, flautas dulces
Diego Villela y Antonia Sánchez; oboes
Gonzalo Beltrán y Rodrigo Aros, violines
Claudio Gutiérrez , viola
Sebastián Mercado, violonchelo
Santiago Espinoza, contrabajo
Alejandro Reyes, órgano y dirección

Notas al programa

La cantata “Jesús duerme, ¿Qué puedo esperar?” fue un importante trabajo temprano para Bach durante sus años en Leipzig. Escrita para el cuarto domingo después de Epifanía (30 de enero en el año 1724), la cantata tiene una importante participación de solistas, que se alternan diversas arias, y toma como tema central la crisis de confianza en Dios, el drama de la ansiedad frente al universo. ¿Me salvará Dios cuando no lo escucho; cuando Jesús duerme? La prédica hubiese considerado ese día el famoso pasaje del Evangelio según San Mateo (8:23-27) en que Jesús calma la tormenta frente a las dudas de sus discípulos “de poca fe”. De hecho, este pasaje es citado directamente en el cuarto movimiento de la cantata, un arioso en que la voz de bajo (siempre representando a Cristo) reprocha a sus discípulos. Le sigue un aria dramática, en que Jesús, poética y operáticamente, llama al mar a calmarse (esta simetría, con Jesús al centro, es la misma utilizada en la anterior cantata, aunque en un formato más pequeño y menos ambicioso).

La cantata, por cierto, tiene mucho de ópera (un género en que Bach seguro se hubiese destacado), lo que se demuestra en que el efecto emocional y dramático se presenta en el modo en que Bach nos lleva a través de las distintas inseguridades discutidas de similar modo en la Biblia. La cantata parece dialogar entre la angustia de Job en el Antiguo Testamento (especialmente en el tercer movimiento, en el aria de tenor) y la posibilidad de Jesús para reconfortar a aquellos angustiados. La crisis de los discípulos frente al mar es la representación de la angustia existencial, y por eso quizás el mayor reflejo de la postura espiritual de Bach esté en la selección del coral que cierra la cantata completa, el segundo verso del famoso coral Jesu, meine Freude (que Bach utilizara tantas veces en su carrera): “Bajo tu protección, me siento seguro ante la tormenta de los enemigos […] Jesús me cuidará”.

La cantata 39, Brich dem Hungrigen dein Brot, “Comparte tu pan con los hambrientos”, fue escrita por Bach en 1726 para el primer domingo después de Trinidad (que ese año fue el 23 de junio). Esta forma parte del selecto grupo de cantatas “expansivas”, aquellas que parecen ir más allá del modelo tradicional para experimentar con una expresión profunda del texto trabajado. En este caso, Bach utiliza no uno, sino que dos pasajes bíblicos distintos, lo que da a la obra una clara división entre dos partes, algo que solo hace en un puñado de sus más de doscientas cantatas. De hecho, de las tres cantatas que Bach escribió para esta misma fiesta durante su vida, esta es evidentemente la más extensa e importante, aunque es difícil saber qué le llevó a dedicarse particularmente a ella. En parte, puede ser porque Bach había solo recientemente llegado a Leipzig (tres años antes) y, por tanto, aún debía demostrar no solo los recursos locales, sino su propia habilidad musical.

Como fuera, hay mucho con que deslumbrar al auditor en espíritu y música en esta cantata. La consistencia teológica en ella es importante. Las dos partes de la obra hubiesen rodeado la prédica, entonces centrada en la parábola del hombre rico y Lázaro (del Evangelio de Lucas, 16:19-31) y la proclamación fundamental de que “Dios es Amor” en el Evangelio de Juan (4:16-21). Ambos textos tienen como centro el amor, el compartir y la alegría frente a los regalos de Dios, y de ahí que la cantata comience con una selección del Libro de Isaías: Dios da el pan a los hambrientos. Bach subdivide los tres versos en tres secciones independientes, con un gran coro y acompañamiento orquestal. Una cita a la epístola de los hebreos (entregada aquí a la voz de bajo, representando a Jesús} hace de articulación para una segunda sección de la obra, centrada en una de las más bellas arias para soprano escritas por Bach en este periodo, aquí acompañada de dos flautas traversas.

La cantata “Jesús duerme, ¿Qué puedo esperar?” fue un importante trabajo temprano para Bach durante sus años en Leipzig. Escrita para el cuarto domingo después de Epifanía (30 de enero en el año 1724), la cantata tiene una importante participación de solistas, que se alternan diversas arias y toma como tema central la crisis de confianza en Dios, el drama de la ansiedad frente al universo. ¿Me salvará Dios cuando no lo escucho; cuando Jesús duerme? La prédica hubiese considerado ese día el famoso pasaje del Evangelio según San Mateo (8:23-27) en que Jesús calma la tormenta frente a las dudas de sus discípulos “de poca fe”. De hecho, este pasaje es citado directamente en el cuarto movimiento de la cantata, un “arioso” en que la voz de bajo (siempre representando a Cristo) reprocha a sus discípulos. Le sigue un aria dramática, en que Jesús, poética y operáticamente, llama al mar a calmarse (esta simetría, con Jesús al centro, es la misma utilizada en la anterior cantata, aunque en un formato más pequeño y menos ambicioso).

La cantata, por cierto, tiene mucho de ópera (un género en el que Bach de seguro se hubiese destacado); el efecto emocional y dramático estaría dado por el modo en que Bach nos lleva a través de las distintas inseguridades discutidas de similar modo en la Biblia. En este sentido, la obra parece transitar entre la angustia de Job en el Antiguo Testamento (especialmente en el tercer movimiento, el aria de tenor) y la posibilidad de Jesús para reconfortar a aquellos angustiados. La crisis de los discípulos frente al mar es la representación de la angustia existencial, por lo que quizás el mayor reflejo de la postura espiritual de Bach esté en la selección del coral que cierra la cantata completa, el segundo verso del famoso coral Jesu, meine Freude (que Bach utilizara tantas veces en su carrera): “Bajo tu protección, me siento seguro ante la tormenta de los enemigos […] Jesús me cuidará”.

José Manuel Izquierdo

XV Encuentro de Música Sacra: Concierto ‘Ad Mariam’

XV Encuentro de Música Sacra
‘Ad Mariam’: vida e imagen de María en el barroco italiano e hispánico

Martes 10 de abril a las 19:30 hrs.
Templo Mayor de Campus Oriente UC, Av. Jaime Guzmán 3300, Providencia

Repetición:
Miércoles 11 de abril a las 19:30 hrs.
Iglesia de la Veracruz, José Victorino Lastarria 124, Santiago

Entrada liberada

Programa

Roque Ceruti (1683-1769)
Cantata ‘De aquel inmenso mar’

Antonio de Cabezón (1510-1566)
Diferencias sobre Ave maris Stella

Tarquinio Merula (1595-1665)
Or ch’è tempo di dormire

Francesco Mancini (1672-1737)
Sonata para flauta dulce n. 1

Domenico Zipoli (1688-1726)
Zuipaqui Santa María

Arcangelo Corelli (1653-1713)
Sonata para violín Op. 5, n.10

Tomás de Torrejón y Velasco (1644-1728)
Barquero que surcas

Niccolò Jommelli (1714-1774)
Sonata VI, a tres

Antonio Rigatti (c. 1613-1648)
Ave, Regina Caelorum

Intérpretes

Syntagma Musicum de la Universidad de Santiago de Chile.
Franco Bonino, flauta dulce y dirección musical
Jaime Carter, órgano
Gonzalo Cuadra, canto
Jorge Maraboli, violín
Paulina Mühle-Wiehoff, violonchelo

Notas al programa

La Virgen María ha sido siempre una figura central para la religión cristiana, como madre de Dios y, por lo mismo, ha tenido siempre una representación musical y artística de gran importancia. Esto es especialmente evidente desde fines de la Edad Media, época en la que su rol de “mediadora” entre Dios y los hombres se acentúa profundamente. Tras el quiebre reformista en el siglo XVI, la tradición mariana ha seguido con fuerza en la religión católica, y esa misma fuerza fue traspasada desde Italia y España a los territorios americanos conquistados por Europa. Aquí, en el “nuevo mundo”, la figura de la Virgen encontró un espacio fértil de adoración, donde su figura comulgó con las tradiciones locales sobre la vida, la tierra y la fertilidad del mundo.

La influencia musical de Italia en América Latina siempre ha sido importante, mediada por Iberia. Las tradiciones contrapuntísticas heredadas de Roma fueron la compañía musical de los conquistadores, que dejaron una tradición importantísima tanto en la Península Ibérica como en nuestros territorios. Música como la de Antonio de Cabezón sirvió de ejemplo central para las figuraciones de órgano y el aprendizaje del contrapunto para las primeras capillas americanas. Mientras músicos como Cabezón ejercieron su influencia desde la península, otros viajaron a América a crear nuevas obras de estilo español.

En tiempos en que la influencia de Monteverdi -y sus seguidores, como Tarquinio Merula- era especialmente potente, con un interés por las voces solistas y la expresión concreta de emociones, Tomás de Torrejón y Velasco aterrizó en Perú para no solo escribir la primera ópera americana, sino que además pequeñas joyas como el villancico Barquero que Surcas, conservada en manuscrito en la Catedral de Guatemala. Este villancico, al igual que De aquel inmenso mar de Roque Ceruti (sucesor de Torrejón en el puesto de Maestro de Capilla en Lima), toman la temática acuática para reflejar la naturaleza de María. Ahora bien, mientras la pieza de Torrejón refleja sobre la confianza en la figura de María (que no abandona al barquero en su viaje), la de Ceruti apunta al misterio mariano: la Virgen como un arroyo puro que sale del mar interminable (de la bondad divina).

La llegada de Roque Ceruti a Lima representa un punto clave en la música latinoamericana: la entrada de un estilo e influencia mucho más italiana y barroca, cercana a Vivaldi o a Corelli, en el que el violín y la voz virtuosa tienen preeminencia. Tras la Guerra de Sucesión Española entre las familias de Borbón y Habsburgo a comienzos del siglo XVIII, España tuvo una particular preocupación por no perder el vínculo con los territorios italianos: Nápoles, Milán y Sicilia en particular. Por esto, la influencia de la música italiana, y de compositores como Jommelli o Francesco Mancini (ambos vinculados directamente con Nápoles), se hizo sentir con tanta fuerza en toda América durante el siglo XVIII. Sin embargo, parece innegable que el ámbito en que con mayor fuerza penetró no fueron las catedrales, sino las misiones. La presencia de músicos italianos como Domenico Zipoli en el ámbito misional ha dejado centenares de partituras que nada tienen que envidiarle al barroco europeo. La obra de Zipoli, quien trabajó en Córdoba, Argentina, se encuentra hoy principalmente en la zona misional de Chiquitos, y denota un intento por mezclar las culturas e ideales indígenas y europeos. Su breve aria Zuipaqui (dedicada a María) mezcla lo mejor de la belleza melódica italiana con la posibilidad de cantarle a la Virgen en un idioma local americano.

José Manuel Izquierdo

XV Encuentro de Música Sacra | Concierto: La música, un camino de oración

Martes 03 de abril a las 19:30 hrs.
Templo Mayor de Campus Oriente UC, Av. Jaime Guzmán 3300, Providencia

Repetición:
Miércoles 04 de abril a las 19:30 hrs.
Iglesia de la Veracruz, José Victorino Lastarria 124, Santiago

Entrada liberada

Programa: https://goo.gl/Mh8S9p

Giovanni Pierluigi da Palestrina (1525-1594)
Sicut Cervus

Exultate Deo

Johann Sebastian Bach (1685-1750)
Lobet den Hern, alle Heiden

Arnold Schoenberg (1874-1951)
Friede auf Erden

Benjamin Britten (1913-1976)
Himno a Santa Cecilia

Arvo Pärt (1935)
Magnificat

Martín Aurra (1992)
Septem Verba Jesu Christi*

* Estreno absoluto

Intérpretes

Camerata Vocal Universidad de Chile
Sopranos:
Hanny Briceño, soprano y solista
Claudia Pereira, soprano
María Soledad Mayorga
Denise Torre
Altos:
Carolina Acuña
María Fernanda Carter
Moisés Mendoza
Ana Navarro

Tenores:
Brayan Avila
Felipe Catalán
Felipe Gutiérrez
Isaack Verdugo

Bajos:
Arturo Jiménez
David Gáez
Esteban Sepúlveda
Patricio Sabaté

Pablo Morales, pianista acompañante

Dirección: Juan Pablo Villarroel

Notas al programa

La relación entre música y oración ha sido intensa desde tiempos inmemoriales. Para muchas culturas (y pareciera que para el ser humano en el sentido más amplio), el expresar algo a través del canto implica ir más allá de lo cotidiano, de lo habitual y de lo conocido. En él, las emociones se exacerban, al igual que la plenitud de la expresión. Y en la oración, en ese momento de intercambio y diálogo con aquello que está más allá de nosotros, hay una intercesión real en el acto de cantar: en que la música, de un modo u otro, intensifica y enfoca nuestra oración. Es por esto que la música sacra tiene una tradición tan importante en la historia de Occidente, donde las distancias regionales y temporales se borran por momentos en la comunión de esperanzas, en oraciones que trascienden su momento específico.

El recital de hoy es una invitación a la oración que trasciende tiempos y lugares: desde la Italia renacentista a la decadente Viena del 1900, desde la liberación del final de la Guerra Fría a la expresión privada de un chileno en nuestro propio tiempo. Lo que une estas obras es el esfuerzo por comunicar y potenciar la oración, la reflexión y la alabanza desde la relación profunda entre texto y música. Quizás el mejor ejemplo de esta relación sea, justamente, el que abre el concierto: Palestrina, el más renombrado e influyente compositor sacro del siglo XVI, quien expresa con detalle, frase por frase, el deseo y la necesidad de acercarse a Dios representado en el texto escogido, el inicio del salmo 42: “Como un ciervo/a que desea tomar agua, así te desea Dios mi alma”. La representación del “deseo” nos encamina en un viaje, una búsqueda, que se refleja en cada una de las obras de este programa. El mismo Palestrina, que parece encontrar a Dios al final de esta pieza, puede extenderse en su alabanza en el siguiente motete: Exultate Deo, publicado en 1584.

La relación entre oración y exaltación es una constante en la historia de la música. En este concierto es una temática que vuelve una y otra vez: en el motete Lobet den Herrn (“Alaben al Señor todas las naciones”) atribuido a Johann Sebastian Bach y tomado de los primeros dos versos del salmo 117, la sugerencia misma de la alabanza lleva a una explosión de voces, de multitudes orando juntas. En el Magnificat de Arvo Pärt, la oración realizada por la misma Virgen convoca -a un mismo tiempo- la intimidad de quien se acerca a Dios y la comunión que otros pueden encontrar con aquella adoración. Es, al mismo tiempo, una alabanza colectiva y profundamente personal, características claves de la obra de Pärt, especialmente en este periodo hacia el final de la Guerra Fría (1989).

Similar estilo tiene, por cierto, el Himno a Santa Cecilia de Benjamin Britten, compuesto en plena Segunda Guerra Mundial. La adoración de Santa Cecilia como patrona de la música tiene una larga tradición en las Islas Británicas, y parece evidente que Britten consideró la explosión de alegría de autores como Purcell o Händel para su propio ejemplo. Lo más interesante de esta obra radica en cómo, utilizando un poema de Auden, Britten logra convocar una adoración por la santa y, al mismo tiempo, una invocación a la fuerza de la música en tiempos difíciles. Lo mismo se podría decir de Paz en la Tierra (Friede auf Erden) de Arnold Schoenberg, compuesta en 1907, escrita poco antes de la Primera Guerra Mundial y que, inspirada en un poema de Meyer, pide a los ángeles paz en la tierra frente a la sangre derramada por los hombres. Años después Schoenberg diría que, frente a las horribles guerras, la paz mundial no es más que una ilusión; pero ese es el camino de la oración: uno que desde la ilusión y la esperanza dialoga con Dios y con el resto de los seres humanos. Esta esperanza está reflejada especialmente en el momento central del Evangelio: la muerte de Cristo en la Cruz. En este sentido, Martín Aurra, compositor chileno, es quien dará sentido a aquellas últimas palabras de Cristo, en la búsqueda de su oración y la de nosotros todos.

José Manuel Izquierdo

Concierto Semana Santa 2018

Día: Viernes 30 de Marzo
Hora: 19:00 hr.
Lugar: Basílica de la Merced (Mac-Iver 341)

Programa
Antonio Vivaldi:
Stabat Mater R.V. 621 para alto, cuerdas y contínuo
Solista: Alex Santander Orellana

Juan Sebastián Bach:
Cantata BWV 4 “Christ lag in Todes Banden”
Solistas vocales Grupo Cámara Boecio: Stefanie Alegre,Montserrat Urbina, Juan Eduardo Contreras y Diego delpiano Lavín.

El concierto de Semana Santa 2018 que ofrece Grupo Cámara Boecio tiene la particularidad de incluir una obra del culto Católico y otra del culto Protestante.

En la época que vivimos donde el original sentido de la religión muchas veces se pierde, entre extravíos humanos, polémicas demagógicas, rituales inconscientes…Grupo Cámara Boecio contribuye, en su tradicional concierto de Semana Santa, a rescatar esa verdadera esencia que representa el dogma:
La necesidad imperiosa del ser humano de…desarrollar su espiritualidad.

El Stabat Mater R.V. 621 de Antonio Vivaldi es la primera obra de carácter sacro que se conoce del compositor, toma del texto tradicional de Jacopo de Todi, monje del S.XIII, las diez primeras estrofas, que expresan el dolor de la Santa madre a los pies de la Cruz.

La Cantata BWV 4 “Christ lag in Todes Banden” de Juan Sebastián Bach, es una obra para el Domingo de resurrección que plantea la “lucha entre la vida y la muerte y la esperanza en la vida eterna”, escrita en siete partes, con una “sinfonía” como obertura, es, como toda la obra del autor, una partitura que conmueve por la coherencia entre texto y música.

La versión estará a cargo de Solistas vocales de Grupo Cámara Boecio, con Alex Santander Orellana contratenor, para la obra de Vivaldi y Stefanie Alegre, soprano, Montserrat Urbina, contralto, Juan Eduardo Contreras, tenor y Diego depiano Lavín, Barítono para la obra de Bach, junto al ensamble vocal e instrumental, en un trabajo arduo y exigente han rescatado el profundo sentido de trascendencia que plasma esta música. Todos bajo la dirección coral de Geraldine Palma Fuenzalida y la Dirección General de Ricardo González Muñoz.

Concierto Orquesta de Cámara de Chile de Semana Santa en Las Condes

Obras de Richard Wagner y Wolfgang Amadeus Mozart son las escogidas por el director invitado Pablo Carrasco para los conciertos en la Región Metropolitana, encargado de la batuta del elenco de música docta del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.

“Siempre busco tocar obras desconocidas, como el «Encantamiento de Viernes Santo», de Wagner, a quien se interpreta poco en Chile, debido a que sus óperas son difíciles de montar, sin embargo existen estás pequeñas obras de arte, que pueden ser adaptadas a una orquesta más pequeña, como la OCCh”, cuenta Pablo Carrasco, actual Director Residente de la Orquesta Sinfónica de Concepción.

El fragmento instrumental con que abrirán los conciertos de la OCCh, aparece al cierre de la primera escena del Tercer Acto de la ópera “Parsifal”, escrita también día viernes de la Semana Santa de 1857, mientras Richard Wagner descansaba en Zurich.

En cuanto al plato de fondo del concierto, el maestro Carrasco comenta respecto del “Réquiem” de Mozart: “es una obra que la OCCh no toca hace un tiempo, y siempre es muy bien recibida por el público. Es de esas obras que ya son un «clásico», que están en el subconsciente colectivo y también es idónea para la fecha que se conmemora”.

Esta obra -la última escrita por Mozart- será interpretada junto a destacados solistas nacionales, acompañados también por el Coro Ensamble Libre, dirigido por Paula Elgueta, sumando más de 50 músicos en escena.

Concierto de Semana Santa en Lo Barnechea

Réquiem de Verdi en Concierto de Semana Santa.

Orquesta Sinfónica Nacional de Chile, con el maestro Leonid Grin, y el Coro Sinfónico de la Universidad de Chile.

20:30 horas en la Parroquia María Madre de Misericordia (Camino Real 4334)

Concierto Orquesta de Cámara de Chile de Semana Santa en Providencia

Obras de Richard Wagner y Wolfgang Amadeus Mozart son las escogidas por el director invitado Pablo Carrasco para los conciertos en la Región Metropolitana, encargado de la batuta del elenco de música docta del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.

“Siempre busco tocar obras desconocidas, como el «Encantamiento de Viernes Santo», de Wagner, a quien se interpreta poco en Chile, debido a que sus óperas son difíciles de montar, sin embargo existen estás pequeñas obras de arte, que pueden ser adaptadas a una orquesta más pequeña, como la OCCh”, cuenta Pablo Carrasco, actual Director Residente de la Orquesta Sinfónica de Concepción.

El fragmento instrumental con que abrirán los conciertos de la OCCh, aparece al cierre de la primera escena del Tercer Acto de la ópera “Parsifal”, escrita también día viernes de la Semana Santa de 1857, mientras Richard Wagner descansaba en Zurich.

En cuanto al plato de fondo del concierto, el maestro Carrasco comenta respecto del “Réquiem” de Mozart: “es una obra que la OCCh no toca hace un tiempo, y siempre es muy bien recibida por el público. Es de esas obras que ya son un «clásico», que están en el subconsciente colectivo y también es idónea para la fecha que se conmemora”.

Esta obra -la última escrita por Mozart- será interpretada junto a destacados solistas nacionales, acompañados también por el Coro Ensamble Libre, dirigido por Paula Elgueta, sumando más de 50 músicos en escena.

«Oratorio de Cuaresma y Pasión»

El conjunto Los Perales invita al programa «Oratorio de Cuaresma y Pasión», con creaciones inspiradas en la música religiosa popular.

19:30 miércoles 21 de marzo: Colegio Sagrados Corazones de Manquehue. Padre Damián Deveuster 2215. Vitacura.

20:30 martes 27 de marzo: Parroquia Nuestra Señora de las Mercedes, Los Castaños de Vitacura. Av. Vitacura 7401. Vitacura.

12:30 viernes 30 de marzo: Colegio San Ignacio de El Bosque. Av. Pocuro 2801. Providencia.

Malón ruso «Maslenitsa»

Queridos amigos, tenemos el agrado de invitarlos a la celebración de la fiesta típica rusa de la primavera «Maslenitsa». En el programa: música tradicional rusa, canciones, concursos, té con dulces y panqueques.

La entrada es liberada, se agradece traer algo para comer y compartir.

Te esperamos el viernes 16 de febrero a las 19.30 horas. Dirección: Pedro de Valdivia 92 esq. Nueva Providencia

Favor confirmar su participación: centrorusochile@gmail.com